{"id":299,"date":"2017-05-07T18:39:33","date_gmt":"2017-05-07T18:39:33","guid":{"rendered":"https:\/\/internationalistperspective.org\/staging\/3363\/?p=299"},"modified":"2026-05-31T17:16:54","modified_gmt":"2026-05-31T17:16:54","slug":"el-mundo-como-lo-vemos-nosotros-puntos-de-referencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/internationalistperspective.org\/staging\/3363\/el-mundo-como-lo-vemos-nosotros-puntos-de-referencia\/","title":{"rendered":"EL MUNDO COMO LO VEMOS NOSOTROS: PUNTOS DE REFERENCIA"},"content":{"rendered":"<p><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>Desde su inicio, Perspectiva Internacionalista (PI), ha sostenido la importancia de la teor\u00eda revolucionaria porque, en nuestra opini\u00f3n, la revoluci\u00f3n comunista s\u00f3lo puede ser un acto conciente de transformaci\u00f3n social, no algo en lo que la clase obrera tropieza inconscientemente, conducida autom\u00e1ticamente por crisis y calamidades.\u00a0 Pero nosotros tambi\u00e9n creemos que la teor\u00eda revolucionaria no es un producto acabado, que no es un programa preexistente que simplemente debe ser asimilado y aplicado.\u00a0 Ambas ideas err\u00f3neas estaban y est\u00e1n presentes en la Izquierda Comunista tradicional, la corriente pol\u00edtica dentro de la cual nuestro grupo tiene su origen.\u00a0 Nosotros nos seguimos identificando con la Izquierda Comunista, con su lucha contra la degeneraci\u00f3n de la Segunda y Tercera Internacionales, con su defensa inquebrantable de las posiciones revolucionarias incluso en el peor de los tiempos.\u00a0 Ahora bien, algunos de ellos llegaron a creer que la teor\u00eda es irrelevante porque la clase trabajadora simplemente va a estar obligada por las condiciones econ\u00f3micas, a abolir el capitalismo, mientras que otros afirmaban que la teor\u00eda revolucionaria esta\u00b4esencialmente acabada y simplemente necesita ser absorbida por la clase. Es esta \u00faltima visi\u00f3n la que condujo a una escisi\u00f3n en 1985 entre quienes formar\u00edan PI y la organizaci\u00f3n de la cual \u00e9ramos parte entonces, la Corriente Comunista Internacional (CCI).<\/p>\n<p>En ese a\u00f1o, la CCI adopt\u00f3 la posici\u00f3n seg\u00fan la cual la \u201dconciencia de clase\u201d es diferente de la \u201dconciencia de la clase\u201d, que la teor\u00eda marxista encarna a la primera y que se requiere un ej\u00e9rcito de militantes cada vez mayor para difundir la primera en la segunda. Este dogma no pod\u00eda ser cuestionado, y a quienes lo hicieron se les mostr\u00f3 literalmente la puerta.<\/p>\n<p>As\u00ed que, fue en primer lugar nuestra visi\u00f3n de la teor\u00eda revolucionaria lo que nos diferenci\u00f3 del grupo del cual nos separamos.\u00a0 De hecho, en un principio nosotros segu\u00edamos llam\u00e1ndonos la \u201dFracci\u00f3n Externa de la CCI\u201d (FECCI) para indicar que no nos distanci\u00e1bamos de la plataforma de la CCI, sino de su visi\u00f3n de la teor\u00eda revolucionaria y de las consecuencias que implicaba. Efectivamente, como esa teor\u00eda, para la CCI, estaba lista, su centro de atenci\u00f3n era, y sigue siendo, como expandirse como organizaci\u00f3n para cumplir mejor con la tarea de propagar la teor\u00eda.\u00a0 Tuvieron lugar discusiones sobre la base de ese objetivo supremo, pero no hubo paciencia para quienes consideraban que la teor\u00eda ten\u00eda faltas, para quienes ve\u00edan la necesidad de cuestionarla, de criticarla y desarrollarla. La evoluci\u00f3n posterior de la CCI ilustra ampliamente las tristes consecuencias de esa vis\u00f3n calcificada de la teor\u00eda.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Por el contrario, lo primero que nosotros dijimos acerca de nuestro proyecto, en el resumen de nuestras posiciones en la contraportada de nuestra revista, fue que nos basamos en el marxismo, pero como una \u201dteor\u00eda viviente, en la que se puede volver a sus fuentes, criticarlas, y desarrollarla mano a mano con la trayectoria hist\u00f3rico-social.\u201d Y tambi\u00e9n: \u201dPI no pretende darle a la clase un programa pol\u00edtico acabado, sino participar en el proceso general de clarificaci\u00f3n que se desarrolla dentro de la clase trabajadora.\u201d<\/p>\n<p>Para nosotros, ese proceso de clarificaci\u00f3n requiere el desarrollo de la teor\u00eda que s\u00f3lo puede darse a travez de discusi\u00f3n, confrontaci\u00f3n de posiciones divergentes, cuestionando lo que se ha dado por sentado, estando abierto a nuevas ideas, profundizando nuestro an\u00e1lisis de las siempre cambiantes condiciones econ\u00f3micas y sociales.\u00a0 Desde el comienzo estaba claro para nosotros que esa no era exclusivamente nuestra tarea y por lo tanto nos orientamos hacia otros grupos e individuos pro-revolucionarios, invit\u00e1ndolos al debate, impuls\u00e1ndolos a abandonar pr\u00e1cticas sectarias y competitivas. Nosotros ponemos \u00e9nfasis en que, para que ese debate sea fruct\u00edfero, cualquier forma de intimidaci\u00f3n debe ser rechazada, argumentos basados en la autoridad (de Marx \u00f3 de quien sea) no cuentan, y por supuesto, la violencia \u00f3 amenazas son totalmente inaceptables. El desarrollo de la teor\u00eda significa profundizaci\u00f3n de nuestra comprensi\u00f3n de la realidad.\u00a0 Por lo tanto, debe estar basado en el estudio de la realidad, de la historia as\u00ed como de las condiciones actuales. Pero tambi\u00e9n debe estar basado en la intuici\u00f3n y la experiencia, en la participaci\u00f3n en las luchas de la vida diaria. Cuestiones te\u00f3ricas son siempre cuestiones <em>pol\u00edticas<\/em>; teor\u00eda y praxis pol\u00edtica est\u00e1n \u00edntegramente conectadas. PI rechaza el enfoque de la teor\u00eda como algo exterior a la pol\u00edtica, as\u00ed como la visi\u00f3n que separa el trabajo te\u00f3rico de la praxis de la vida propia.<\/p>\n<p>Ese enfoque de nuestra tarea pol\u00edtica nos alejaba de nuestro punto de partida, la plataforma de la CCI, cuyos defectos te\u00f3ricos se hac\u00edan cada vez m\u00e1s claros para nosotros. Por eso nosotros abandonamos el nombre Fracci\u00f3n Externa de la CCI y adoptamos el nombre de nuestra publicaci\u00f3n. En 1994, publicamos un texto denominado \u201dEl mundo como lo vemos nosotros: Puntos de referencia\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> en el cual sintetiz\u00e1bamos nuestros an\u00e1lisis general, basado en los cambios actuales de la sociedad y en el trabajo cr\u00edtico-te\u00f3rico que hab\u00edamos hecho hasta entonces.\u00a0 Pero ese trabajo a\u00fan no hab\u00eda llegado a profundizarse lo suficiente para deshacernos de los vestigios mecanicistas, deterministas, del marco de referencia del Marxismo tradicional, y todav\u00eda est\u00e1bamos por descubrir algunas de las ideas cruciales de Marx, tales como su comprensi\u00f3n del fetichismo de la mercanc\u00eda, lo cual, para el \u201dMarxismo tradicional,\u201d <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> son meramente nociones abstractas e inconsecuentes. La mayor parte del trabajo te\u00f3rico de PI ha sido hecho despu\u00e9s de que escribimos el Texto de Referencia de 1994.\u00a0 Adem\u00e1s de nuestros propios esfuerzos (en el estudio y desarrollo de la teor\u00eda de la crisis, el an\u00e1lisis de la reestructuraci\u00f3n del capital y la recomposici\u00f3n de las clases, capitalismo de Estado, la trayectoria del capital, la historia de la lucha de clases, etc.) nos han ayudado mucho: el conocer los textos que Marx escribi\u00f3 al final de su vida y que, hasta bastante recientemente, no hab\u00edan sido publicados;\u00a0 el desarrollo de la teor\u00eda pro-revolucionaria Marxista fuera de la Izquierda Comunista tradicional ( como<em> Wertkritik <\/em>y los <em>Communisateurs<\/em> ); la investigaci\u00f3n y el an\u00e1lisis de no-Marxistas, y los medios brindados por Internet para el debate y la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nosotros pensamos que nuestra comprensi\u00f3n de la realidad se ha profundizado. El texto que escribimos en 1994 ya no es una presentaci\u00f3n adecuada de \u201dEl mundo como lo vemos nosotros\u201d. Por eso hemos escrito un nuevo texto de referencia. Todos los miembros de PI han contribuido y lo hemos discutido a fondo. Aunque no lo vemos como un texto acabado. Somos conscientes de que a\u00fan queda mucho trabajo por hacer, especialmente en lo que respecta a los procesos de la conciencia, en la b\u00fasqueda de los puntos d\u00e9biles de la reificaci\u00f3n. Pero aqu\u00ed est\u00e1. El mundo como lo vemos nosotros. Anno 2016.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>El Capitalismo est\u00e1 destruyendo nuestro mundo<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0 <\/strong>A pesar de los crecientes desastres, a pesar de las advertencias de sus propios cient\u00edficos, el Capitalismo contin\u00faa saqueando el medio ambiente y causando cambios clim\u00e1ticos catastr\u00f3ficos porque la necesidad de buscar la ganancia y acumular valor supera toda otra preocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A pesar de lo evidente de que restringir la demanda empeora su exceso de capacidad, el Capitalismo no puede actuar de otra manera que imponer austeridad, atacar los sueldos y especialmente el sueldo social ( jubilaciones, cuidado de la salud, subsidios de desocupaci\u00f3n, etc.) porque la fuente de su ganancia es la explotaci\u00f3n.\u00a0 Forzado por su propia crisis, el Capital tiene que tratar de intensificar la explotaci\u00f3n y reducir los costos que no generan ganancias, sin importar las consecuencias sociales.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de la presencia del conocimiento social y los medios de producci\u00f3n que har\u00edan enteramente posible la erradicaci\u00f3n de la pobreza, el Capitalismo crea cada d\u00eda m\u00e1s hambre, m\u00e1s falta de vivienda, m\u00e1s barrios marginales, m\u00e1s enfermedad, inseguridad y ansiedad, m\u00e1s depresi\u00f3n y suicidios.<\/p>\n<p>A pesar del hecho de que la nueva tecnolog\u00eda de informaci\u00f3n tiene el potencial de crear tiempo libre para todos, es manejada por el Capitalismo para la b\u00fasqueda de la ganancia, y es usada para incrementar la intensidad de trabajo para algunos y para hacer superfluos a otros.\u00a0 El Capitalismo utiliza la tecnolog\u00eda de informaci\u00f3n para integrar a todo el mundo, pero tambi\u00e9n para expulsar a m\u00e1s y m\u00e1s gente de su l\u00ednea de montaje, y de este modo destruye sus condiciones de supervivencia. Incluso en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados, esa es la direcci\u00f3n que el Capitalismo est\u00e1 tomando inevitablemente.\u00a0 La precariedad, la inseguridad con respecto a ni siquiera tener un trabajo, est\u00e1 siendo una caracter\u00edstica <em>permanente<\/em> y omnipresente de la existencia del proletario en la \u00e9poca actual. Pero en los pa\u00edses m\u00e1s pobres donde la crisis ha generado un desempleo masivo y guerra, la tendencia es m\u00e1s grave. Nunca han habido tantos migrantes &#8211; 59 millones &#8211; como en este momento. Desesperadamente, ellos tratan de escapar, como los pasajeros debajo de la cubierta del Titanic hundi\u00e9ndose trataban de correr hacia arriba, donde una orquesta estaba tocando y todav\u00eda nadie se estaba ahogando.<\/p>\n<p>A pesar de la evidencia de que los peligros que enfrenta la humanidad requieren soluciones globales, el Capitalismo, con su fundamento en la competici\u00f3n, es incapaz de proveerlas. En lugar de ello, su crisis intensifica la competencia por todos los medios posibles. Incita a la corrupci\u00f3n, el crimen y las guerras.\u00a0 Religi\u00f3n, etnicidad, nacionalismo y otras ideolog\u00edas son usadas para enmascarar el hecho de que esas guerras son, esencialmente, luchas por la posesi\u00f3n de capital.<\/p>\n<p>Vivimos en una \u00e9poca de crisis: Crisis de la relaci\u00f3n entre la humanidad con la naturaleza;\u00a0 crisis de la reproducci\u00f3n social de una parte cada vez mayor de la poblaci\u00f3n mundial;\u00a0 crisis econ\u00f3mica;\u00a0 crisis financiera;\u00a0 crisis de la salud mental;\u00a0 crisis existencial y as\u00ed\u2026 Sus causas son complejas y diversas y de hecho lo son, pero todas tienen lugar ante un fondo com\u00fan, la conquista del mundo por el Capitalismo. El Capitalismo ha penetrado, ha desarrollado y unificado a la sociedad humana<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> en su totalidad. Al hacerlo, ha creado un mundo en el cual ya no encaja. Como resultado, la contradicci\u00f3n entre las necesidades humanas y las necesidades del Capital se hace cada vez m\u00e1s marcada.\u00a0 Esto es lo que alimenta y unifica todas esas diferentes formas de crisis.<\/p>\n<p>El Capitalismo nos conduce hacia la auto-destrucci\u00f3n.\u00a0 La \u00fanica manera de detener esto es destruir al Capitalismo. El conflicto fundamental de nuestro tiempo est\u00e1 entre la l\u00f3gica del Capitalismo y la voluntad de la humanidad de sobrevivir, expresada en la resistencia del proletariado.\u00a0 Pero ? qu\u00e9 implica esa l\u00f3gica del Capital? ?Qu\u00e9 es exactamente el Capitalismo?<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> ?Qu\u00e9 es el Capitalismo?<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente, el Capitalismo aparece como una forma espec\u00edfica de organizaci\u00f3n social, un sistema singular que se mantiene a s\u00ed mismo s\u00f3lo sobre la base de su implacable expansi\u00f3n econ\u00f3mica. Por supuesto, todas las formas sociales deben reproducirse a s\u00ed mismas, pero s\u00f3lo el Capitalismo se sit\u00faa a s\u00ed mismo en y por su propio crecimiento econ\u00f3mico.\u00a0 En otras formaciones sociales, la producci\u00f3n est\u00e1 al servicio de la vida social.\u00a0 En el Capitalismo, por el contrario, la vida social est\u00e1 enteramente al servicio de la producci\u00f3n y la ganancia es su \u00fanico objetivo. La consecuencia de ese imperativo a la expansi\u00f3n ha resultado en la monetarizaci\u00f3n de todos los aspectos de la vida as\u00ed como la monetarizaci\u00f3n de todos los recursos del medio natural. Al final, todo va a tener su precio.\u00a0 Esa cuantificaci\u00f3n de la vida, via el nexo del dinero, ha erosionado los v\u00ednculos humanos m\u00e1s esenciales que forman la base de la comunidad humana.\u00a0 A veces, esa erosi\u00f3n ocurre gradualmente e incluso imperceptiblemente; otras veces, violentamente como lo fue durante la colonizaci\u00f3n o la actual transformaci\u00f3n de la tierra en una f\u00e1brica global.\u00a0 Los ide\u00f3logos del Capitalismo nos quieren hacer creer que el Capitalismo es el resultado de \u201d la tendencia natural humana al trueque y el intercambio\u201d, a su ventaja personal, como bien lo escribi\u00f3 Adam Smith; es simplemente la expresi\u00f3n social de la naturaleza humana. Pero la historia del Capitalismo nos relata algo muy diferente.\u00a0 Desde su comienzo, hasta todo lo que vemos ante nosotros hoy en d\u00eda, el Capitalismo tiene una historia escrita con sangre e inmundicias.\u00a0 Esa historia incluye: la privatizaci\u00f3n forzada de la tierra comunal (el cercado), el trabajo forzado mediante las leyes contra el vagabundeo (la falta de vivienda), colonizaci\u00f3n, la trata de esclavos, el trabajo infantil, las zonas de comercio econ\u00f3mico militarizadas, la apertura y el cierre forzados de mercados, y las guerras interminables de competencia econ\u00f3mica; todo esto directamente atribuible a las necesidades expansivas del Capitalismo.\u00a0 Los ide\u00f3logos nos quieren hacer creer que el Capitalismo es un sistema estable descrito como un equilibrio din\u00e1mico que continuamente se renueva para mejorar la vida de la multitud.\u00a0 A veces el Capitalismo tiene la apariencia de estabilidad en los pa\u00edses c\u00e9ntricos, pero, en su margen de expansi\u00f3n, el Capitalismo siempre ha presentado un salvajismo que excede la imaginaci\u00f3n.\u00a0 Como el Capitalismo compite dentro de s\u00ed mismo para acelerar el imperativo de producir &#8211; -entrando en una face que hoy podr\u00edamos llamar de \u201dhiper-industrializaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> &#8211; &#8211; simult\u00e1neamente deja atr\u00e1s, incluso en los pa\u00edses centrales, un resto colosal de recursos humanos y naturales. Detroit es s\u00f3lo un ejemplo de esos p\u00e1ramos modernos.\u00a0 As\u00ed como produce una riqueza espectacular a mayor velocidad, el Capitalismo produce a\u00fan m\u00e1s r\u00e1pidamente una degradante y demoledora pobreza global lo que ha generado la mayor migraci\u00f3n humana de los tiempos modernos.<\/p>\n<p>Dada su tendencia hist\u00f3rica a expandirse por expandirse &#8211; devorando implacablemente nuestro futuro, dada la miseria que acompa\u00f1a su producci\u00f3n de riqueza y dada la profundidad de la crisis actual, ?c\u00f3mo se mantiene el Capitalismo a s\u00ed mismo?\u00a0 En \u00faltima instancia, se defiende contra toda oposici\u00f3n con la polic\u00eda y la fuerza militar, pero infinitamente m\u00e1s efectiva es la incorporaci\u00f3n directa de la subjetividad social dentro de los mecanismos productivos de la vida diaria.\u00a0 Es el sujeto monetarizado que reproduce las relaciones sociales capitalistas incluso en las m\u00e1s m\u00ednimas actividades.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos b\u00e1sicos, el Capitalismo es el resultado de una convergencia \u00fanica entre 1) una fuente abundante de trabajo \u201dlibre\u201d, 2) una acumulaci\u00f3n de capital en su forma de dinero y 3) el surgimiento de un aparato estatal capaz de regular un nuevo r\u00e9gimen productivo\/distributivo.\u00a0 Trabajo \u201dlibre\u201d en este caso significa trabajo <em>proletarizado <\/em>\u00f3 una masa de trabajadores que no poseen medios propios para reproducir sus vidas en forma aut\u00f3noma y est\u00e1n por esto obligados a vender su fuerza de trabajo como unidad de tiempo por un sueldo ofrecido por el capitalista.\u00a0 Los trabajadores son \u201dlibres\u201d en el sentido de que pueden elegir vender su fuerza de trabajo al mejor postor \u00f3 no venderla; muy diferente a los sistemas pre-capitalistas donde el trabajo era una obligaci\u00f3n pol\u00edtica, social \u00f3 incluso espiritual.\u00a0 En las formas de sociedad pre-capitalistas, la riqueza excedente creada por el trabajo era expropiada del trabajador\/ campesino directamente y en forma visible.\u00a0 El Capitalismo, sin embargo, plantea una nueva forma de expropiaci\u00f3n enterr\u00e1ndola profundamente en el proceso de producci\u00f3n mismo, en lugar de en la esfera de la circulaci\u00f3n, donde puede ser vista por todos.\u00a0 Esta nueva relaci\u00f3n econ\u00f3mica absuelve al capitalista de toda obligaci\u00f3n social, pol\u00edtica y espiritual con la sociedad.\u00a0 De hecho, el intercambio entre el trabajador y el capitalista &#8211; &#8211; tiempo de trabajo por un sueldo &#8211; &#8211; aparece como un intercambio igualitario acordado sin coerci\u00f3n social \u00f3 pol\u00edtica.\u00a0 Los trabajadores acuerdan que su tiempo de trabajo vale el sueldo ofrecido y as\u00ed todas las obligaciones rec\u00edprocas est\u00e1n plenamente cumplidas al final del d\u00eda de trabajo. Esto es, al menos, la apariencia.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Para mediar en esta nueva relaci\u00f3n, el Capitalismo adem\u00e1s requiere que la riqueza sea expresada y circule en forma de dinero.\u00a0 Es mediante la forma de dinero como se oculta la expropiaci\u00f3n. La caracter\u00edstica esencial del dinero es que hace posible la apariencia de una forma universal de valor mediante su intercambio continuo, no equiparando una mercanc\u00eda con otra sino equiparando a todas las mercanc\u00edas entre s\u00ed, mediadas por el intercambio monetario.\u00a0 As\u00ed el dinero se transforma en la expresi\u00f3n universal del valor.\u00a0 Pero ?de qu\u00e9 es expresi\u00f3n el valor? El Capitalismo ha situado al valor no en la mercanc\u00eda misma como objeto particular sino m\u00e1s bien como medida del promedio de tiempo de trabajo requerido para producir el objeto.\u00a0 De ese modo el capital hace que todas las mercanc\u00edas existentes sean conmensurables en base al trabajo y puede as\u00ed afirmar que las mercanc\u00edas se intercambian por su valor real, es decir el costo total de producci\u00f3n. El valor mismo acecha sobre un continuo estado de transformaci\u00f3n: el dinero se convierte en maquinarias, materias primas y trabajo; las materias primas, maquinarias y trabajo se convierten en mercanc\u00edas; las mercanc\u00edas se convierten en dinero otra vez y el ciclo continua indefinidamente en un espiral cada vez m\u00e1s amplio.\u00a0 Toda la sociedad, ahora medida en valor, se convierte en una apariencia fugaz. <em>Ganancia y acumulaci\u00f3n de capital son derivados de una porci\u00f3n no pagada del d\u00eda de trabajo, la fuente oculta de la expropiaci\u00f3n<\/em>. (Ver Marx, <em>Capital <\/em>vol.1)<\/p>\n<p>El Capitalismo aparece entonces como una amplia red de intercambios donde todos los bienes circulan a trav\u00e9s del flujo infinito de dinero.\u00a0 En la superficie, el dinero parece ser el garante \u00faltimo de la libertad y la igualdad.\u00a0 En el campo de la circulaci\u00f3n, el punto en el cual los bienes son distribuidos, todos son iguales, sin privilegios especiales, gobernados por una total simetr\u00eda social.\u00a0 El d\u00f3lar de una criada tiene el mismo valor que el d\u00f3lar que est\u00e1 en el bolsillo del bar\u00f3n del petr\u00f3leo.\u00a0 Cada uno es igualmente libre de disponer de ese d\u00f3lar como corresponde.\u00a0 Ciertamente, ese es finalmente el sentido de la libertad y la igualdad dentro del contexto del Capitalismo y la fuente del poder extraordinario que el capital tiene sobre sus sujetos.\u00a0 Sin embargo, en el campo de la producci\u00f3n existe una relaci\u00f3n de poder asim\u00e9trica entre el comprador y el vendedor, una falta de libertad que no aparece directamente en el intercambio. El hecho de que el trabajo es cambiado por dinero significa esencialmente que esa falta de igualdad y coerci\u00f3n se ocultan tras la fachada de igualdad e intercambio libre.\u00a0 Y ese es ciertamente el rol hist\u00f3rico del Estado en el Capitalismo, garantizar la permanente asimetr\u00eda entre el trabajo y el capital, garantizar que el trabajo sea siempre sujeto a coacci\u00f3n, es decir, necesidad. Esta es la historia de todo el sistema legal y pol\u00edtico y de la \u201dlegislaci\u00f3n sangrienta\u201d impuesta sobre la sociedad por el Estado capitalista. El Estado no es ahora, ni nunca ha sido, un veh\u00edculo para la liberaci\u00f3n humana; su funci\u00f3n esencial, m\u00e1s all\u00e1 de su requisito militar, es mantener la estabilidad de la moneda, garantizar la santidad del contrato de intercambio y asegurar el suministro adecuado de trabajo barato.\u00a0 Esto es decir que el Estado, en todas sus formas modernas, es la expresi\u00f3n pol\u00edtica del Capitalismo.\u00a0 Toda definici\u00f3n del Capitalismo que no incorpore al Estado como un elemento necesario para su definici\u00f3n, nunca va a entender el modo de dominaci\u00f3n creado por el Capitalismo.<\/p>\n<p>El universo propuesto por el capital es un universo total con el poder de ingerir, absorber, y transformar todo lo que se alimenta en \u00e9l.\u00a0 El impulso a acumular reduce todo a una sola moneda negociable. Toda existencia es concebida como un conjunto de intercambios. Cada ser es conmensurable con cualquier otro en el campo de vis\u00f3n capitalista.\u00a0 Lo que no puede ser reducido a eso es, en el mejor de los casos considerado impotente e irrelevante, y en el peor de los casos, violentamente reprimido. Al final, en el Capitalismo no se trata de la concentraci\u00f3n de riquezas en manos de unos pocos.\u00a0 As\u00ed sea el 1%, el 10%, \u00f3 el 50%, la redistribuci\u00f3n de la riqueza no desaf\u00eda a la esencia del Capitalismo, una esencia que est\u00e1 enterrada en el proceso de producci\u00f3n, fundada sobre la <em>proletarizaci\u00f3n<\/em> del trabajo, con un imperativo implacable a expandirse sin consideraci\u00f3n por el costo humano.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> La trayectoria hist\u00f3rica del Capitalismo.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La historia humana no es teleol\u00f3gica; no tiene una meta inherente hacia la cual se mueve inexorablemente.\u00a0 Sin embargo una formaci\u00f3n social espec\u00edfica \u00f3 modo de producci\u00f3n puede tener una <em>l\u00f3gica<\/em> direccional, tendencias hist\u00f3ricas y contradicciones que dan forma y caracterizan su propio desarrollo.\u00a0 La trayectoria hist\u00f3rica del Capitalismo est\u00e1 caracterizada por esa l\u00f3gica direccional.<\/p>\n<p>La confluencia espec\u00edfica de procesos socio-encon\u00f3micos que llevaron al desarrollo del Capitalismo industrial en Inglaterra en los siglos XVII y XVIII, estaba basada en: La separaci\u00f3n de los trabajadores del campo de sus medios de producci\u00f3n y subsistencia, un proceso que implicaba la libertad legal del productor directo, y era resultado de luchas de clase, frecuentemente violentas, que constituyeron las bases de la apropiaci\u00f3n del trabajo excedente por medios <em>econ\u00f3micos<\/em> y legales no coercitivos; las fuerzas del <em>mercado, <\/em>el desarrollo del trabajo<em> asalariado<\/em>, y la formaci\u00f3n de una clase <em>proletaria<\/em>.\u00a0 Este desarrollo puso en marcha, en el curso de los siglos XVIII y XIX, un movimiento masivo dentro de Inglaterra hacia los nuevos centros industriales, lo que condujo a un r\u00e1pido desarrollo de un proletariado industrial.\u00a0 Tales procesos tambi\u00e9n estaban en marcha en otras partes de Europa, como los Pa\u00edses Bajos y el norte de Italia.\u00a0 Una vez que entr\u00f3 en vigor en un lugar, el Capitalismo industrial, casi inmediatamente, afect\u00f3 a todos los pa\u00edses involucrados en las relaciones comerciales establecidas durante el mercantilismo temprano.\u00a0 As\u00ed, todos los capitales que aparecieron despu\u00e9s de Inglaterra se desarrollaron en un mundo en el cual el Capitalismo industrial ya exist\u00eda; en consecuencia, el contexto de la l\u00f3gica del desarrollo del capitalismo fue, desde una etapa muy temprana &#8211; el desarrollo global.\u00a0 El Capitalismo industrial fue el producto de una matriz pol\u00edtico-social e hist\u00f3rica la cual, en el curso del los siglos XIX y XX, impuso sus relaciones sociales y de producci\u00f3n, a todo el mundo, primero en Europa Occidental, despu\u00e9s en Am\u00e9rica del Norte y posteriormente en el resto del mundo.<\/p>\n<p>El Capitalismo est\u00e1 propulsado por la b\u00fasqueda de una acumulaci\u00f3n interminable de <em>valor<\/em>, una compulsi\u00f3n literal, bajo pena de \u201dmuerte\u201d de cada entidad de capital &#8211; capitalista individual, corporaci\u00f3n, monopolio \u00f3 Estado &#8211; a extraer cada vez m\u00e1s plusval\u00eda del trabajo viviente.\u00a0 El capital, as\u00ed, est\u00e1 valorizando el valor, en un proceso sin fin, en lo que Marx denomin\u00f3 su face de d<em>ominaci\u00f3n formal<\/em> ( \u00f3 <em>subsunci\u00f3n formal)<\/em> del trabajo, explotando el trabajo vivo en base a t\u00e9cnicas de producci\u00f3n existentes y tecnolog\u00edas, y extrayendo del trabajador \u201dplusval\u00eda absoluta\u201d, el incremento de la cual tiene su or\u00edgen en la prolongaci\u00f3n del d\u00eda de trabajo. Lo que Marx denomin\u00f3 la <em>dominaci\u00f3n real<\/em> del trabajo, por el contrario, extrae a\u00fan m\u00e1s plusval\u00eda del proletariado revolucionando constantemente los procesos t\u00e9cnicos de trabajo, con la introducci\u00f3n de nueva tecnolog\u00eda m\u00e1s eficiente, en otras palabras, mediante el desarrollo de las fuerzas productivas.\u00a0 M\u00e1s plusval\u00eda es extra\u00edda, no alargando el d\u00eda de trabajo del trabajador (plusval\u00eda absoluta) sino intensificando el proceso laboral y abaratando los productos que los trabajadores compran con sus sueldos, para que el valor de la fuerza de trabajo disminuya en relaci\u00f3n al valor que ella crea, lo que proporciona \u201d<em>plusval\u00eda relativa<\/em>\u201d para el comprador de fuerza de trabajo.\u00a0 La dominaci\u00f3n real del capital, ahora establecida a una escala global est\u00e1, cada vez m\u00e1s, basada en la extracci\u00f3n de plusval\u00eda relativa.<\/p>\n<p>La transici\u00f3n de dominaci\u00f3n formal a dominaci\u00f3n real no fue el resultado de una \u201drevoluci\u00f3n industrial\u201d particular sino de una \u201drevoluci\u00f3n, constantemente repetida, del modo de producci\u00f3n, de la productividad de los trabajadores y de la relaci\u00f3n entre trabajadores y capitalistas\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> y de la cual, la actual tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n, que conduce a la econom\u00eda global post-Fordista, es su \u00faltima manifestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La ventaja de la dominaci\u00f3n real para el Capitalismo como totalidad, aparte del hecho de que su superior productividad le permite conquistar y saquear al mundo, es el valor de la plusval\u00eda relativa resultante de la continua intensificaci\u00f3n del proceso laboral y de la constante disminuci\u00f3n del valor de la fuerza de trabajo.\u00a0 Cuanto menos tiempo de trabajo es necesario para producir las mercanc\u00edas para la reproducci\u00f3n de la clase trabajadora, tanto m\u00e1s tiempo de trabajo va para los capitalistas. Pero este no es el mayor incentivo. La mayor\u00eda de los capitalistas no puede disminuir directamente el valor de la fuerza de trabajo que ellos emplean, a no ser que sus propias f\u00e1bricas produzcan las mercanc\u00edas que sus trabajadores consumen.<\/p>\n<p>El incentivo es la ganancia excedente (plusval\u00eda extra). Las mercanc\u00edas son intercambiadas sobre la base de su valor social. Esto es, el tiempo de trabajo (pasado y viviente) que es consumido en su producci\u00f3n, en un promedio de condiciones sociales. La nueva tecnolog\u00eda que reduce el tiempo de trabajo por debajo del promedio, que disminuye el valor individual de la mercanc\u00eda por debajo del valor social que determina su precio, rinde una ganancia excedente para el capitalista. Nueva tecnolog\u00eda y conocimiento pueden ser m\u00e1s rentables para el capitalista cuando conducen a la creaci\u00f3n de nuevos productos sobre los que los due\u00f1os gozan de un monopolio temporario, y as\u00ed su precio es s\u00f3lo limitado por lo que el mercado este dispuesto a admitir. En per\u00edodos de aceleradas innovaciones tecnol\u00f3gicas, como hoy en d\u00eda, las oportunidades de ese tipo de ganancia excedente son considerables. La crisis intensifica la cacer\u00eda de esta ganancia y estimula a los capitales avanzados a buscar un escape de la disminuci\u00f3n general de la rentabilidad. Pero las ganancias excedentes se obtienen en el mercado a expensas de los competidores. Por ello, necesariamente, no indican nada acerca de la rentabilidad del capital como totalidad.<\/p>\n<p>Sea cual sea el nivel de productividad establecido en un momento dado, nuevas tecnolog\u00edas pueden hacer posible que aumente cada vez m\u00e1s el excedente de <em>tiempo<\/em> de trabajo, as\u00ed que el capital tiene que estar siempre buscando un mayor desarrollo de las fuerzas productivas. Es por esto que la historia ha refutado las teor\u00edas de la decadencia del Capitalismo que est\u00e1n basadas en\u00a0 el supuesto de que el Capitalismo ha llegado a un punto en el que no puede seguir desarrollando las fuerzas productivas. El Capitalismo sigue siendo capaz de desarrollarlas, pero a un terrible costo para la humanidad.<\/p>\n<p>Para los trabajadores, la dominaci\u00f3n real significa, en primer lugar, que ellos no est\u00e1n m\u00e1s en el centro de la producci\u00f3n: ellos se han convertido en ap\u00e9ndices de las m\u00e1quinas y de los procesos automatizados. El desarrollo de la tecnolog\u00eda espec\u00edficamente capitalista, que comenz\u00f3 a tomar forma a principios del siglo XIX, evolucion\u00f3 hacia la producci\u00f3n masiva del Fordismo<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> en el siglo XX y, m\u00e1s a\u00fan, en el lugar de trabajo que funciona con la tecnolog\u00eda inform\u00e1tica del siglo XXI, es la historia de una penetraci\u00f3n cada vez m\u00e1s profunda de la forma de valor en los procesos de producci\u00f3n, en los cuales cada aspecto de la actividad productiva es medida y reformada con el fin de exprimir de ella m\u00e1s tiempo de trabajo excedente.<\/p>\n<p>Es adem\u00e1s, la historia de un crecimiento explosivo de la productividad del trabajo, comparado con el cual, todos los esfuerzos previos de la humanidad se ven peque\u00f1os.\u00a0 El abaratamiento resultante de los bienes de consumo mejor\u00f3 algunas de las condiciones de vida de la clase trabajadora. La continua mejora del nivel de la producci\u00f3n capitalista, de la cual es tanto causa como resultado, ha llevado a la conquista del mundo por el Capitalismo; lo que significa que la relaci\u00f3n capital-trabajo ha aniquilado y ha reemplazado a todas las relaciones preexistentes.<\/p>\n<p>La conquista no ha sido solamente hacia afuera sino tambi\u00e9n hacia adentro. La forma de valor y las relaciones sociales que la iniciaron, invadieron cada \u201dporo\u201d de la sociedad civil, de la existencia socio-cultural y pol\u00edtica, sujet\u00e1ndolas a sus imperativos. No s\u00f3lo la producci\u00f3n y la circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas, sino tambi\u00e9n la <em>ciencia<\/em> y la t<em>ecnolog\u00eda<\/em>, de las cuales depende cada vez m\u00e1s, tan centrales para la l\u00f3gica direccional del Capitalismo, est\u00e1n ahora sujetas a los imperativos de la forma de valor. Es aqu\u00ed donde el rol del <em>fetichismo<\/em> de la mercanc\u00eda, no simplemente como ideolog\u00eda, sino como la forma en que, en el Capitalismo, las relaciones sociales entre las personas est\u00e1n construidas y se experimentan subjetivamente como relaciones entre mercanc\u00edas, entre cosas; esto se convierte en un tremendo obst\u00e1culo para el desarrollo de la conciencia. Las relaciones sociales entre seres humanos <em>aparecen,<\/em> en la sociedad capitalista, como relaciones entre cosas. Esto hace que esas relaciones sociales se opaquen y aparentemente sean aut\u00f3nomas de sus bases en la propia actividad de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n, realizadas por el proletariado mismo. Para Marx, la objetividad del valor no es ni <em>material <\/em>(fisiol\u00f3gica) ni metaf\u00edsica; es puramente <em>social<\/em>. Es una relaci\u00f3n social hist\u00f3ricamente desarrollada, producida y reproducida por las acciones de los seres humanos, por los proletarios. El <em>fetichismo<\/em> de la mercanc\u00eda oscurece, distorsiona, \u201dencubre\u201d, las actuales relaciones sociales que est\u00e1n congeladas en la mercanc\u00eda, y aparentemente, las convierte en una caracter\u00edstica <em>natural <\/em>de la mercanc\u00eda misma. Ese fetichismo no es simplemente una falsa conciencia impuesta por la clase dominante; tambi\u00e9n es el resultado de la actual realidad vivida por el proletariado. Las propias estructuras del <em>ser social <\/em>de la existencia proletaria generan su conciencia cosificada y, de este modo, su subyugaci\u00f3n a la forma de valor. Si en alg\u00fan sentido, como lo se\u00f1al\u00f3 Adorno, la forma de valor es una \u201dilusi\u00f3n\u201d, es en t\u00e9rminos del ser social \u201d\u2026la cosa m\u00e1s real de todas, la formula m\u00e1gica que ha embrujado al mundo.\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> La tarea de los pro-revolucionarios es exponer y refutar el fetiche de la mercanc\u00eda en todas sus dimensiones.<\/p>\n<p>La dominaci\u00f3n real ha causado un desarrollo vertiginoso de la sociedad capitalista, pero tambi\u00e9n ha desarrollado sus contradicciones inherentes. El capital, la riqueza, no puede tomar otra forma que la de la mercanc\u00eda, intercambiable por otras mercanc\u00edas. Eso significa que tiene que tener un valor de uso (para alguien con dinero para comprarla) y un valor de cambio, el contenido del cual es tiempo de trabajo abstracto, valor. No puede existir sin alguno de ellos: si no tiene valor de uso, no puede ser vendida, y si su producci\u00f3n no requiere tiempo de trabajo, este no puede ser robado, entonces no puede haber plusval\u00eda o ganancia. Valor de uso y valor, son las dos caras de la mercanc\u00eda, por lo tanto deben desarrollarse mano a mano. Pero durante la dominaci\u00f3n real, se trastornan cada vez m\u00e1s. El valor de uso crece exponencialmente mediante la tecnificaci\u00f3n, un proceso en el cual el trabajo vivo es substra\u00eddo, reemplazado por la tecnolog\u00eda. Pero el crecimiento del valor requiere que fuerza de trabajo vivo sea adicionada.\u00a0 La sociedad capitalista funciona m\u00e1s y m\u00e1s con trabajo pasado (hardware y software). El conjunto de trabajo vivo del cual la plusval\u00eda puede ser extra\u00edda, disminuye tendencialmente, a pesar de las t\u00e9cnicas cada vez m\u00e1s eficientes. Tendencialmente, esto conduce a una disminuci\u00f3n relativa de la <em>producci\u00f3n<\/em> de nuevo valor mientras que el aumento exponencial de los valores de uso (de la capacidad de producirlos) se enfrenta con las estrechas bases sobre las que se apoyan las condiciones del consumo en el Capitalismo, e impide la <em>realizaci\u00f3n<\/em> del valor.<\/p>\n<p>La dominaci\u00f3n real hace avanzar la tendencia a la crisis del Capitalismo. Es una crisis de ganancia, una crisis de sobreproducci\u00f3n, una crisis financiera, pero sus ra\u00edces est\u00e1n en la mercanc\u00eda, en la ruptura de su unidad. Ante esta tendencia, hay contra-tendencias: La creciente tasa de extracci\u00f3n de plusval\u00eda relativa, la expansi\u00f3n global tecnol\u00f3gicamente inducida, la cual tambi\u00e9n expande el conjunto de trabajo vivo, y otras.\u00a0 De todas formas, el Capitalismo no puede deshacerse de sus tendencias a la crisis. S\u00f3lo las puede superar mediante una desvalorizaci\u00f3n masiva del capital existente. Necesita violentas faces de destrucci\u00f3n, sea por depresi\u00f3n \u00f3 por guerra, para restaurar las condiciones de un nuevo crecimiento. La historia parece indicar que la destrucci\u00f3n requerida se hace cada vez mayor, cuanto m\u00e1s domina la dominaci\u00f3n real.<\/p>\n<p>\u201dLa destrucci\u00f3n violenta del capital, no por relaciones externas a \u00e9l mismo,\u00a0 sino m\u00e1s bien como una condici\u00f3n de su auto-conservaci\u00f3n, es la forma m\u00e1s llamativa en la que se le presenta como aconsejable el irse y dar lugar a un estado superior de producci\u00f3n social.\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la dominaci\u00f3n real agudiza la contradicci\u00f3n fundamental del Capitalismo: la contradicci\u00f3n entre las clases sociales. La dominaci\u00f3n real desarrolla la tecnolog\u00eda, pero con el objetivo de incrementar la explotaci\u00f3n, de ampliar la porci\u00f3n del tiempo del trabajo de los trabajadores que crea plusval\u00eda, opuesto a la porci\u00f3n del tiempo de trabajo de los trabajadores durante el cual se produce el equivalente a sus medios de subsistencia (reproducci\u00f3n). Su l\u00f3gica direccional demanda que el tiempo de trabajo excedente siempre aumente, a expensas del tiempo de trabajo necesario, y que la fuerza de trabajo superflua sea descartada; que la misma reproducci\u00f3n del trabajo vivo sea permanentemente sacrificada para la extracci\u00f3n de plusval\u00eda.<\/p>\n<p>\u201dEl proceso de trabajo en s\u00ed mismo no es m\u00e1s que el instrumento del proceso de valorizaci\u00f3n, tal como el valor de uso del producto no es nada m\u00e1s que un dep\u00f3sito de su valor de cambio. La auto-valorizaci\u00f3n del capital- la creaci\u00f3n de plusval\u00eda- es por lo tanto el prop\u00f3sito determinante, dominante y primordial del capitalista; es el motivo absoluto y el contenido de su actividad. Y de hecho, no es m\u00e1s que el motivo racionalizado y el objetivo del acaparador -un contenido altamente empobrecido y abstracto que deja claro que el capitalista est\u00e1 tan esclavizado por las relaciones del capitalismo como su polo opuesto, el trabajador, aunque sea de una manera bien diferente.\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Bien diferente porque los capitalistas no pueden romper esas cadenas pero el trabajador colectivo s\u00ed lo puede hacer. Hoy en d\u00eda, nada menos que el derrocamiento revolucionario del capitalismo por el proletariado y la <em>abolici\u00f3n<\/em> de la forma de valor, pueden poner fin a la destrucci\u00f3n que el Capitalismo \u201dproduce\u201d inexorablemente, al servicio del imperativo de valorizar, de acumular valor. Nada menos. Cada propuesta de reformas, por muy \u201dradicales\u201d que puedan parecer, puede solamente perpetuar el actual ciclo infernal de <em>destrucci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> Otro mundo es posible <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Nunca ha habido un contraste tan deslumbrante entre lo que es y lo que podr\u00eda ser: por un lado, el Capitalismo, que crea una sobreproducci\u00f3n absurda y al mismo tiempo un hambre masiva, causa cada vez m\u00e1s miseria e incluso amenaza la supervivencia de la especie humana. Por otro lado, el actual conocimiento social que, cuando est\u00e9 libre de la camisa de fuerza capitalista, podr\u00eda liberar a todos los humanos de la falta de comida, vivienda, salud y otras necesidades, y comenzar a reparar el planeta. La necesidad de poner fin al Capitalismo es clara. ?Pero existe tambi\u00e9n esa posibilidad? Para que la revoluci\u00f3n sea posible tiene que haber un sujeto revolucionario, es decir, una fuerza social que tenga la capacidad de llevarla adelante.<\/p>\n<p>Esa fuerza social es la clase trabajadora \u00f3 proletariado. Es la parte de la poblaci\u00f3n que est\u00e1 obligada a vender su fuerza de trabajo para poder sobrevivir. Hoy en d\u00eda es la gran mayor\u00eda de la humanidad.<\/p>\n<p>Algunos trabajadores tienen trabajos fijos, otros trabajan medio-tiempo \u00f3 tienen trabajos temporarios, independientes \u00f3 a trav\u00e9s de agencias. Algunos trabajan con alta tecnolog\u00eda, otros en la \u201deconom\u00eda en negro\u201d de las zonas marginales. M\u00e1s y m\u00e1s trabajadores tienen trabajos precarios \u00f3 est\u00e1n desocupados, excluidos del proceso de producci\u00f3n, aunque siguen dependiendo de \u00e9l. Algunos hacen trabajos manuales, otros, una parte creciente de la clase trabajadora, se encargan de la informaci\u00f3n (el <em>cognitariado<\/em>). Pero, al margen de esas diferencias y de las discrepancias en ingresos y condiciones de trabajo, la clase trabajadora est\u00e1 unificada en su separaci\u00f3n de los medios de su propia reproducci\u00f3n, que son propiedad del capital y son usados para acumular. Po lo tanto, hay un antagonismo entre la clase capitalista y la clase trabajadora. Este, no existe solamente durante los per\u00edodos de lucha de clase abierta (huelgas, manifestaciones, bloqueos, tomas, levantamientos, etc.) sino tambi\u00e9n en la realidad cotidiana de la explotaci\u00f3n, la extracci\u00f3n de plusval\u00eda de la clase trabajadora.<\/p>\n<p>En el curso de su historia, el Capitalismo ha experimentado tremendos cambios, y as\u00ed tambi\u00e9n la clase trabajadora. La cuesti\u00f3n de como esos cambios objetivos han afectado la subjetividad de la clase trabajadora, es compleja. Pero se puede ver que la forma m\u00e1s elemental de conciencia de clase, la sensaci\u00f3n de pertenecer a una clase con intereses comunes, es menos evidente hoy en d\u00eda de lo que era en periodos previos.<\/p>\n<p>Inicialmente, en su face de \u201ddominaci\u00f3n formal\u201d, el capital tom\u00f3 el control sobre la producci\u00f3n y la sociedad en general, pero era un control desde arriba, desde fuera del actual proceso de trabajo y de las interacciones sociales.\u00a0 Estas \u00faltimas todav\u00eda no hab\u00edan sido penetradas y moldeadas por la forma de valor. Esto permit\u00eda un espacio de relativa autonom\u00eda en el cual el proletariado pod\u00eda desarrollar su propia cultura, sus propias organizaciones, que daban forma concreta a su conciencia de clase. Adem\u00e1s, el capital aparec\u00eda abiertamente como el enemigo de clase ya que su medio principal de acumulaci\u00f3n consist\u00eda en el alargamiento del d\u00eda laboral (extracci\u00f3n de plusval\u00eda absoluta). Adem\u00e1s, sobre el joven proletariado yac\u00eda el enorme peso del pasado pre-capitalista. Del lado positivo, sus tradiciones comunales alimentaban su conciencia de clase. Con la transici\u00f3n a la dominaci\u00f3n real del capital a comienzos del siglo XIX, y la evoluci\u00f3n hacia el \u201dFordismo\u201d en el siglo siguiente, el espacio aut\u00f3nomo se contrae, pero la concentraci\u00f3n de trabajadores en grandes f\u00e1bricas y densos barrios de clase trabajadora tambi\u00e9n refuerzan la sensaci\u00f3n de causa com\u00fan.<\/p>\n<p>La ola revolucionaria que se expandi\u00f3 al final de la Primera Guerra Mundial mostr\u00f3 que la conciencia de clase puede convertirse en conciencia revolucionaria, pero su fracaso mostr\u00f3 que la transici\u00f3n no estaba completa.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, la forma de valor no solamente ha penetrado profundamente en los procesos de trabajo mismo, quebr\u00e1ndolos en cantidades de tiempo que constantemente deben ser acortadas para exprimir m\u00e1s plusval\u00eda de ellos, sino que tambi\u00e9n se ha reproducido a s\u00ed misma en todo el planeta y en todas las \u00e1reas de la sociedad civil. Todo y todos son reducidos a una cantidad de valor, de dinero \u00f3 de falta de dinero, a una parte del mercado global.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n masiva ha incrementado en gran medida la disponibilidad de bienes de consumo para la clase trabajadora, lo que ha afectado sus pr\u00e1cticas sociales. Moldeados como consumidores, los trabajadores han sido individualizados, atomizados, con no m\u00e1s poder de cambiar las cosas que las de un elector individual, un consumidor de productos del mercado pol\u00edtico. En las d\u00e9cadas recientes en particular, el Capitalismo ha buscado aumentar m\u00e1s la dispersi\u00f3n en la clase trabajadora, descentralizando el alojamiento y la producci\u00f3n, atizando la competencia entre trabajadores individuales.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, no sigue habiendo un espacio libre de la forma de valor, en el cual la cultura proletaria pueda desarrollarse sin ser absorbida por el mercado. Hay menos evidencia de la conciencia de clase, pero eso no quiere decir que las clases han desaparecido.<\/p>\n<p>Objetivamente, la clase trabajadora est\u00e1 m\u00e1s unificada que nunca. Con esto, queremos decir que el proceso de producci\u00f3n se ha hecho m\u00e1s socializado, m\u00e1s global e interdependiente que antes. La producci\u00f3n es menos la suma de los esfuerzos de los trabajadores individuales y m\u00e1s, una aplicaci\u00f3n colectiva y colaborativa del conocimiento social. La clase trabajadora se convierte, como lo afirma Marx, en <em>Gesamtarbeiter,<\/em> el trabajador colectivo.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><strong><sup>[11]<\/sup><\/strong><\/a><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, como lo demanda la creciente complejidad de los procesos de producci\u00f3n, el trabajador colectivo est\u00e1 m\u00e1s alfabetizado, est\u00e1 mejor informado, es m\u00e1s h\u00e1bil, y tiene mayor inteligencia creativa que la que nunca antes haya tenido la clase trabajadora. Su mayor distancia del pasado pre-capitalista puede haberlo llevado lejos de sus tradiciones colectivas pero tambi\u00e9n del oscurantismo y del pensamiento m\u00e1gico, del \u201d<em>lodo de los siglos<\/em>\u201d, como lo llam\u00f3 Marx.<\/p>\n<p>Es a ra\u00edz de que el trabajador colectivo produce, tanto el valor del que depende el Capitalismo para sobrevivir, como la riqueza social de la que la sociedad depende para sobrevivir, por lo que \u00e9l tiene la capacidad de liberar a la sociedad de su dependencia del Capitalismo, del valor.<\/p>\n<p>No obstante, tiene esta capacidad s\u00f3lo potencialmente. Aunque el Capitalismo fuera al colapso hoy mismo y abandonara su control sobre la sociedad, el trabajador colectivo no sabr\u00eda que hacer ante esto por su falta de conciencia revolucionaria.<\/p>\n<p>La clase trabajadora no nace con conciencia revolucionaria. Algunos piensan que lo \u00fanico que separa a la clase de la conciencia revolucionaria son las mistificaciones burguesas, una niebla ideol\u00f3gica que le impide ver la realidad como es. Una vez que esa niebla se evapore como resultado de la experiencia de la lucha y la propaganda revolucionarias, la conciencia clara emerger\u00e1. Pero no es tan simple. La ideolog\u00eda no es, \u00f3 no es solamente, una substancia extra\u00f1a inyectada por el Capitalismo en el cerebro proletario. Tambi\u00e9n proviene del interior de la clase trabajadora la cual, en cuanto categor\u00eda del Capitalismo, reproduce la forma de valor, la sociedad existente en su pr\u00e1ctica cotidiana, y por lo tanto, las ideolog\u00edas que esta genera. La niebla que impide al trabajador colectivo ver la causa de su miseria y la posibilidad de darle fin, es la forma de valor. Esta ha ocupado el mundo de los trabajadores de la misma manera que al resto de la sociedad.<\/p>\n<p>Esto no significa que la clase trabajadora est\u00e9 integrada, si con esto se quiere decir que la contradicci\u00f3n entre las clases ha desaparecido. El antagonismo inherente persiste. Es cierto que las dos clases est\u00e1n ligadas. Cada una de ellas existe a causa la otra y, juntas, reproducen la sociedad. Pero hay una gran diferencia. El Capital, por s\u00ed mismo, no puede salir de esta relaci\u00f3n. No importa cuanto lo quisiera poder hacer, no puede sobrevivir sin el trabajador colectivo, el creador de valor. Pero el trabajador colectivo puede autonomizarse de esta relaci\u00f3n. No necesita el capital. Pero antes de que esto sea asumido, mucho tiene que pasar.<\/p>\n<p>Considera esto. Si nuestro an\u00e1lisis es correcto, la crisis del Capitalismo se va a profundizar en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Los ataques sobre la clase trabajadora van a acelerarse. Ellos van a encontrar resistencia. Los trabajadores no pueden defenderse a s\u00ed mismos individualmente. Necesitan unirse a fin de ganar un peso cr\u00edtico, as\u00ed que se buscar\u00e1 la unificaci\u00f3n de las luchas, cuanto m\u00e1s los ataques del capital est\u00e9n dirigidos a cada vez mayor cantidad de v\u00edctimas. Por supuesto esas luchas van a ser recuperadas muchas veces. Pero el tama\u00f1o total de la resistencia puede mover la l\u00ednea de llegada. Junto con una conciencia creciente del poder de la clase, puede crecer una conciencia de lo que es posible. Mientras tanto, ataques directos a la forma de valor van a propagarse. Levantamientos y saqueos pero tambi\u00e9n tomas de viviendas y espacios p\u00fablicos, cl\u00ednicas gratuitas y otro tipo de producci\u00f3n para las necesidades en lugar del dinero, intercambio gratuito de bienes digitales\u2026<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n es necesaria, pensaba Marx, \u201dno s\u00f3lo porque la clase dominante no puede ser derrocada de otra manera\u201d sino tambi\u00e9n porque el Comunismo requiere, \u201dla alteraci\u00f3n del hombre\u00a0 a nivel masivo, lo cual s\u00f3lo puede tener lugar en un movimiento pr\u00e1ctico\u201d (<em>La Ideolog\u00eda Alemana)<\/em>:\u00a0 Una alteraci\u00f3n del la conciencia que s\u00f3lo puede darse en un contexto de lucha de clases. La profundizaci\u00f3n de la crisis implica que la resistencia del trabajador colectivo contra los ataques del capital a sus condiciones de vida y trabajo, est\u00e1 finalmente condenada, mientras siga siendo una lucha defensiva. A pesar de esto, las luchas defensivas van a ser importantes en este proceso de transformaci\u00f3n de la conciencia, no solamente porque sus l\u00edmites deben ser experimentados sino tambi\u00e9n porque estas pueden unificar a los trabajadores, reunirlos, lo cual a su vez afecta a la conciencia, aumenta la conciencia del poder potencial de la clase.<\/p>\n<p>El Capitalismo es cada vez m\u00e1s incapaz de asegurar la reproducci\u00f3n social de la clase trabajadora, y los trabajadores encuentran maneras de hacerlo por ellos mismos. La lucha por la supervivencia diaria y la lucha contra el Capitalismo se unen cuando los trabajadores encuentran soluciones, que le Capitalismo les niega, para satisfacer las necesidades directas como la vivienda, la salud, y con la reorientaci\u00f3n de la actividad productiva para crear riqueza real en lugar de valor, dentro del contexto de la lucha colectiva que desaf\u00eda el control pol\u00edtico del Capitalismo.<\/p>\n<p>Es solamente a travez de la experiencia de la lucha que el trabajador colectivo puede sentir su fuerza, dar rienda suelta a su creatividad y establecer otras formas de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n, lo cual abrir\u00e1 pasajes pr\u00e1cticos para el derrocamiento del Capitalismo.<\/p>\n<p>El trabajador colectivo est\u00e1 ante una doble tarea, aparentemente contradictoria: por un lado, se tiene que unificar como clase, convertirse en el trabajador colectivo, tanto subjetiva como objetivamente, con el fin de ganar el poder para derrocar el Capitalismo. Por otro lado, adem\u00e1s, tiene que abolirse a s\u00ed mismo. Una revoluci\u00f3n que pone fin al Capitalismo es una revoluci\u00f3n que pone fin al trabajo asalariado, y pone fin a las reglas de tiempo de trabajo. Esta es la ra\u00edz. Su erradicaci\u00f3n no es un resultado futuro de la revoluci\u00f3n, es la revoluci\u00f3n misma.<\/p>\n<p>No hay contradicci\u00f3n si la revoluci\u00f3n es comprendida como un proceso en el cual, la fuerza generada por la uni\u00f3n de fuerzas en las luchas defensivas en los lugares de trabajo, interact\u00faa dial\u00e9cticamente con los ataques directos a la forma de valor, como fundamento de la interacci\u00f3n humana. Eventualmente, ambas pueden converger. No est\u00e1 predeterminado pero es una posibilidad real.<\/p>\n<p>Mucho m\u00e1s debe ser comprendido acerca de como la conciencia revolucionaria se podr\u00eda desarrollar. Nosotros lo vemos como una tarea pol\u00edtica primordial en el momento hist\u00f3rico actual.<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li><strong> Pero no es inevitable<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0 <\/strong>Si parece que los pro-revolucionarios continuamente est\u00e1n hablando acerca de la crisis del Capitalismo, es porque el Capitalismo no es s\u00f3lo un sistema <em>en<\/em> crisis, sino tambi\u00e9n un sistema <em>de<\/em> crisis. Las crisis son parte de su desarrollo c\u00edclico normal. Como Marx lo subray\u00f3, una crisis no es solamente una manifestaci\u00f3n del hecho de que la valorizaci\u00f3n del Capital ha encontrado obst\u00e1culos, sino que tambi\u00e9n es (temporariamente) una soluci\u00f3n a ese problema, al causar la desvalorizaci\u00f3n del capital existente (inclu\u00eddo el capital variable, los trabajadores) y disminuyendo as\u00ed los costos de producci\u00f3n, preparando el terreno de este modo para un nuevo per\u00edodo de crecimiento. La duraci\u00f3n de este \u00faltimo puede variar pero siempre va a terminar otra vez en crisis. La duraci\u00f3n y profundidad de la crisis varian tambi\u00e9n. La clase capitalista se ha vuelto inteligente para postponer y contener las crisis, mediante pol\u00edticas financieras, fiscales u otras, pero esto s\u00f3lo lleva a una crisis m\u00e1s profunda m\u00e1s adelante, la cual exige m\u00e1s desvalorizaci\u00f3n, m\u00e1s destrucci\u00f3n, m\u00e1s violencia y hambre, para que el valor pueda crecer nuevamente.<\/p>\n<p>El costo humano ocasionado por las crisis ha aumentado exponencialmente: Repetidos colapsos a escala global; dos guerras mundiales; una serie de conflictos genocidas alrededor del mundo durante el medio siglo pasado y en los cuales ideolog\u00edas at\u00e1vicas basadas en el nacionalismo, tribialismo y sectarismo religioso, han echado \u201dle\u00f1a al fuego\u201d para asesinatos masivos; y los desastres ecol\u00f3gicos en los cuales la ciencia y la tecnolog\u00eda, ellas mismas hist\u00f3ricamente basadas en los imperativos de valorizaci\u00f3n del valor y sirviendo a este mismo fin, est\u00e1n amenazando la existencia misma de la vida en el planeta.<\/p>\n<p>Con todo, esta simple observaci\u00f3n ha llevado a una peligrosa idea err\u00f3nea acerca de la realidad capitalista.\u00a0 Dada la naturaleza canibal\u00edstica y autodestructiva del Capitalismo, muchos de quienes se autodenominan marxistas, y esto se remonta incluso al tiempo en que Marx viv\u00eda, han desarrollado una visi\u00f3n determinista y teleol\u00f3gica del Capitalismo seg\u00fan la cual se pronostica una crisis final inevitable, a trav\u00e9s de la que una sociedad socialista va a emerger <em>inevitablemente. <\/em>En la escritura y pr\u00e1ctica de la Segunda y Tercera Internacionales ha habido una gran propensi\u00f3n hacia la visi\u00f3n de que la victoria del \u201dSocialismo\u201d sobre el \u201dCapitalismo\u201d era una conclusi\u00f3n inevitable. Incluso en el an\u00e1lisis de la Izquierda Comunista, tanto en sus variantes Germano-Holandesa como Italiana, era f\u00e1cilmente perceptible una visi\u00f3n determinista de la inevitabilidad del triunfo de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una y otra vez, los pro-revolucionarios buscaban signos que se\u00f1alaran la crisis \u201dfinal\u201d o <em>mortal <\/em>del Capitalismo en el colapso econ\u00f3mico y la guerra, s\u00f3lo para ver pasar el \u201dmomento\u201d y comenzar nuevamente el ciclo de valorizaci\u00f3n, cuando la plusval\u00eda hab\u00eda sido extra\u00edda de la clase trabajadora derrotada. Las <em>crisis <\/em>del Capitalismo son inevitables, pero la revoluci\u00f3n proletaria y comunista <em>no<\/em> lo es!<\/p>\n<p>Muchos \u201dmarxistas\u201d han se\u00f1alado numerosos eventos en el siglo XX (la Revoluci\u00f3n Rusa, la \u201dGran Depresi\u00f3n\u201d (1929), incluso la \u201dgran recesi\u00f3n del 2008\u201d, como el comienzo del final, pero el Capitalismo se ha mostrado m\u00e1s resistente de lo que ellos anticiparon. Obstinadamente se ha negado a morir; debe ser matado.\u00a0 Y esto requiere no simplemente una crisis devastadora ni tampoco una guerra mundial interimperialista, sino un <em>sujeto<\/em> revolucionario, armado de c<em>onciencia de clase<\/em>, basado no s\u00f3lo en odio de clases, sino m\u00e1s bien en una comprensi\u00f3n de la actual trayectoria del Capitalismo que necesariamente produce tanto crisis como guerras; una conciencia que pueda romper la opacidad de las relaciones sociales capitalistas.<\/p>\n<p>Pero, en lugar de producir una rica comprensi\u00f3n te\u00f3rica del Capitalismo y su trayectoria, los \u201dmarxistas\u201d tradicionales, desde la Socialdemocracia, hasta el Estalinismo y el Trotskismo, se han vuelto semejantes a los agoreros del fin del mundo, prediciendo interminablemente el final de los tiempos y la inevitabilidad del Comunismo, s\u00f3lo para ser refutados por la realidad y, una vez m\u00e1s, reciclar sus errores te\u00f3ricos y pol\u00edticos .<\/p>\n<p>Esta no es la visi\u00f3n de Perspectiva Internacionalista. Mientras que PI sostiene que el Comunismo, la creaci\u00f3n de la comunidad humana, es la esperanza del g\u00e9nero humano, PI rechaza la idea de que el resultado est\u00e1 asegurado, determinado por una pretendida <em>ley<\/em> de la historia.<\/p>\n<p>El Capitalismo es una relaci\u00f3n entre la gente, oculta tras una relaci\u00f3n entre cosas. La forma de valor expresa la explotaci\u00f3n del ser humano por el ser humano, pero tambi\u00e9n la encubre, haciendo parecer como si el mundo del valor, del trabajo asalariado y la sociedad de clases fueran algo natural y normal. Esto es falso; el Capitalismo y la sociedad de clases no son eternos. Son productos de la historia y las circunstancias, pero ninguna opci\u00f3n ha sido inevitable, ni lo es el curso futuro del Capitalismo. El Capitalismo provoca luchas, las cuales pueden llevar a un desarrollo de una nueva conciencia que vea al mundo sin trabajo asalariado, sin producci\u00f3n de valor, sin clases.<\/p>\n<p>La conceptualizaci\u00f3n del mundo de una manera diferente, en la cual el trabajo no es m\u00e1s trabajo asalariado y es realizado para satisfacer necesidades en lugar de producir ganancias, en el cual la forma de valor es abolida, debe para ello crecer en la praxis del las luchas que son provocadas por la crisis del Capitalismo.<\/p>\n<p>Es esta lucha, la lucha para desarrollar una pr\u00e1ctica que cambiar\u00e1 al mundo, la que debe ser llevada a cabo, en lugar de estar esperando a un Godot proletario. La crisis final del Capitalismo va a ser su abolici\u00f3n por la clase trabajadora.<\/p>\n<ol start=\"6\">\n<li><strong> El Estado nunca puede ser nuestro <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Entre los mitos m\u00e1s perniciosos y obsesivos del movimiento revolucionario desde sus comienzos, est\u00e1 la ilusi\u00f3n de que el Estado moderno tiene alg\u00fan grado de autonom\u00eda \u00f3 neutralidad en relaci\u00f3n con el balance del poder social, espec\u00edficamente en relaci\u00f3n al Capitalismo. El que el Estado pueda ser capturado y dirigidos hacia fines revolucionarios, \u00f3 que sus\u00a0 instituciones puedan ser presionadas para aliviar las peores condiciones del proletariado mientras que simult\u00e1neamente funciona como un pasaje hacia la conciencia revolucionaria y la auto-organizaci\u00f3n, est\u00e1 en el coraz\u00f3n de ese mito. Nosotros nos oponemos categ\u00f3ricamente a la idea de que cualquier instituci\u00f3n del Estado pueda ser usada para prop\u00f3sitos revolucionarios anticapitalistas. Es decir, nos oponemos a todas las tendencias del \u201dreformismo\u201d, que son est\u00e9riles y peligrosos intentos enga\u00f1osos de dirigir la acumulaci\u00f3n de capital para el beneficio de la humanidad.<\/p>\n<p>El Estado moderno tiene sus or\u00edgenes en el surgimiento del Capitalismo; no como un desarrollo paralelo a la formaci\u00f3n econ\u00f3mica de la sociedad, sino como un instrumento esencial que fue constitutivo de esas mismas relaciones sociales capitalistas. El Estado no es una m\u00e1quina que puede ser usada para promover causas contradictorias; su prop\u00f3sito esencial es subordinar y regular la vida social &#8211; frecuentemente con medios extra-econ\u00f3micos &#8211; seg\u00fan las necesidades del la acumulaci\u00f3n capitalista. En otras palabras, el objetivo del Estado es socializar los intereses privados antag\u00f3nicos dentro de la sociedad civil dominada por la forma de valor, y de este modo asegurar su funcionamiento continuo.<\/p>\n<p>El Estado moderno puede ser caracterizado por dos rasgos esenciales: 1) su separaci\u00f3n pol\u00edtica de la sociedad civil y 2) la fusi\u00f3n de todas las instituciones estatales con el mecanismo de la acumulaci\u00f3n de capital y la formaci\u00f3n de valor.<\/p>\n<p>En la mayor\u00eda de las formaciones sociales per-capitalistas, la producci\u00f3n, la distribuci\u00f3n y el consumo formaban parte de una totalidad org\u00e1nica, adem\u00e1s, las jerarqu\u00edas sociales en esas sociedades estaban formadas dentro de una unidad de relaciones pol\u00edticas, sociales y econ\u00f3micas. La posici\u00f3n pol\u00edtica de uno en ese tiempo estaba com\u00fanmente\u00a0 adecuada a la posici\u00f3n econ\u00f3mica. El Capitalismo, sin embargo, comenz\u00f3 un largo proceso de disoluci\u00f3n de esas unidades, \u201dliber\u00e1ndolas\u201d por as\u00ed decir, y re-estableci\u00e9ndolas en un entorno de mercado competitivo habilitado y mediado por la forma de dinero del valor. Pero esa disociaci\u00f3n de la unidad precedente era peligrosamente insostenible en y por s\u00ed misma porque activaba fuerzas antag\u00f3nicas poderosas que pod\u00edan amenazar la existencia social. Fue entonces, en la formaci\u00f3n de un campo pol\u00edtico aut\u00f3nomo, donde el Estado moderno fue capaz de dar forma a las instituciones que pusieron por delante el inter\u00e9s del capital mientras conten\u00edan y regulaban sus tendencias centr\u00edfugas. Los ciudadanos del \u201dEstado libre\u201d, como lo observa Marx, llevan una doble vida. En sus vidas reales en la sociedad civil, es decir la sociedad econ\u00f3mica, ellos se sienten aislados y en guerra con todos los dem\u00e1s en la defensa de sus intereses privados. Y en sus vidas imaginarias como ciudadanos del Estado ellos est\u00e1n integrados dentro y en armon\u00eda con el mundo, en teor\u00eda pero no en la pr\u00e1ctica. La separaci\u00f3n entre lo pol\u00edtico y lo econ\u00f3mico fue y sigue siendo un componente esencial que permite a la l\u00f3gica tendencia del capital desplegarse de acuerdo al imperativo del la formaci\u00f3n de valor. El Estado no inscribe directamente en la ley el modo de producci\u00f3n. Este aparece como un m\u00edstico sub-estrato\u00a0 de la existencia social. Pero la autonom\u00eda de la econom\u00eda esta garantizada por el Estado precisamente al hacer al modo de producci\u00f3n intocable.<\/p>\n<p>A nivel subjetivo, los derechos soberanos que tiene ciudadano del Estado democr\u00e1tico tienen una relaci\u00f3n muy pr\u00f3xima con el consumidor soberano en el mercado libre, y es la funci\u00f3n del Estado proteger esa relaci\u00f3n. A nivel social, todas las organizaciones institucionales del Estado moderno sirven esencialmente para asegurar la acumulaci\u00f3n continua de capital en el campo de la <em>producci\u00f3n<\/em>, la <em>circulaci\u00f3n<\/em>, y el abastecimiento de trabajo-<em>libre<\/em>. En la el \u00e1rea de la <em>producci\u00f3n<\/em>, el Estado garantiza el suministro de dinero junto con un sistema bancario y de cr\u00e9dito estables, protege al capital aut\u00f3ctono de la competencia a trav\u00e9s de tarifas y acuerdos comerciales, sostiene un sistema legal que asegura la santidad de los contratos entre partes soberanas, invierte en investigaci\u00f3n y desarrollo para la producci\u00f3n futura a trav\u00e9s de las investigaciones militares, fondos universitarios y subvenciones a instituciones privadas de investigaci\u00f3n, y regula el acceso a los recursos naturales. En el \u00e1rea de la <em>circulaci\u00f3n<\/em>, el Estado provee una infraestructura dise\u00f1ada para las necesidades espec\u00edficas de la acumulaci\u00f3n de capital, busca la expansi\u00f3n de los mercados internacionalmente mediante la intervenci\u00f3n militar directa, mediante instrumentos financieros y pol\u00edticas de comercio e impulsa el consumo mediante regulaci\u00f3n del cr\u00e9dito etc. Finalmente, y lo m\u00e1s importante, garantiza el adecuado suministro de trabajo-<em>libre<\/em>, asegurando que la oferta siempre exceda la demanda para asegurar la dominaci\u00f3n del capital sobre el trabajo. Esto es llevado a cabo mediante estrategias de corto y largo plazo como cambios en las pol\u00edticas de inmigraci\u00f3n, reglas para el control de la natalidad, apertura de v\u00edas para la producci\u00f3n en el exterior, leyes laborales para regular los salarios, jubilaciones, subsidios, etc. Pero, m\u00e1s all\u00e1 del suministro de asalariados, el rol del Estado para <em>disciplinar<\/em> a los asalariados es crucial, y aqu\u00ed vemos la penetraci\u00f3n gradual del capital en el cuerpo social y la absorci\u00f3n del trabajador colectivo en el\u00a0 mecanismo de producci\u00f3n mediante la vasta red de instituciones educacionales, c\u00e1rceles, instituciones m\u00e9dicas, junto con la vasta red de vigilancia policial constante. Este control incluye adem\u00e1s las pol\u00edticas de drogas, de vivienda, acceso a la asistencia social y el control de la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando se ve de esta manera, todas las formas institucionales del Estado moderno responden a las necesidades de acumulaci\u00f3n del capital a trav\u00e9s de medidas tanto econ\u00f3micas como extra-econ\u00f3micas. El objetivo fundamental de cada instituci\u00f3n estatal es modular la vida social en beneficio del capital. Podr\u00edamos comparar cada instituci\u00f3n del Estado con el acelerador de un auto. Un acelerador puede aumentar el nivel de la aceleraci\u00f3n \u00f3 puede disminuirlo, pero no puede cambiar su funci\u00f3n en el auto, ni puede alterar el uso del auto. Las leyes laborales pueden aumentar el salario m\u00ednimo o pueden hacerlo disminuir, pero no puede eliminar el trabajo asalariado. Sirven s\u00f3lo para modificar temporalmente la taza de extracci\u00f3n de plusval\u00eda a trav\u00e9s de los salarios. Cada victoria a corto plazo a trav\u00e9s del Estado &#8211; mediante sus leyes e instituciones &#8211; termina siendo una victoria ficticia en la cual, la confianza requerida en las instituciones promueve la <em>subjetivaci\u00f3n<\/em><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> del proletariado en una forma de acumulaci\u00f3n de capital. Cada momento en que busca reformas mediante las instituciones estatales enclava al proletariado m\u00e1s profundamente en la maquinaria del Estado. Si no tiene la capacidad de liberarse de las v\u00edas ya establecidas anteriormente por el Estado y sus instituciones, el proletariado no va a tener \u00e9xito en activar sus propias capacidades para una auto-organizaci\u00f3n creativa.<\/p>\n<p>El Estado moderno, independientemente de su forma de apariencia ( el Estado de Bismarck, el Estado liberal, el Estado socialdem\u00f3crata del bienestar, el Estado corporativo, el Estado racista, el Estado sovi\u00e9tico, el Estado neo-liberal, etc.) estructura e impone una estrategia particular de acumulaci\u00f3n. La apariencia de los diferente reg\u00edmenes de acumulaci\u00f3n es resultado de los desaf\u00edos que incluyen la lucha de clases, el posicionamiento geo-pol\u00edtico, las innovaciones tecnol\u00f3gicas, la competencia entre capitales \u00f3 las crisis econ\u00f3micas, pero todos los Estados constituyen reg\u00edmenes de acumulaci\u00f3n de capital buscando diversos medios y estrategias para acumular capital sin entender que est\u00e1n en una carrera hacia la autodestrucci\u00f3n. La \u00fanica posici\u00f3n revolucionaria viable y posible es anti-capitalista en sus ra\u00edces.\u00a0 Todo esfuerzo para dirigir el movimiento de los trabajadores hacia un \u201dmejoramiento\u201d del manejo del capital se apoya en la idea de que el Estado es un mecanismo aut\u00f3nomo que puede ser reorientado en contra de su <em>raison d\u00b4\u00eatre<\/em>. Adem\u00e1s, la \u201ddemocracia\u201d, tanto como ideolog\u00eda como un complejo de instituciones pol\u00edticas, otorga una arma formidable mediante la cual la poblaci\u00f3n, incluido el proletariado, puede realmente quedar atada al Estado capitalista y movilizada en su defensa. La democracia est\u00e1 entonces \u00edntimamente ligada al nacionalismo que sujeta al proletariado y a la masa de la poblaci\u00f3n de cada pa\u00eds a su clase dominante y al capital.<\/p>\n<p>Pero la clase trabajadora no puede simplemente aprovecharse del Estado capitalista y usarlo para sus propios objetivos, ?qu\u00e9 hay de la afirmaci\u00f3n de los trotskistas, leninistas y otros, seg\u00fan la cual despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n proletaria, la clase trabajadora debe primeramente establecer un <em>Estado de los trabajadores<\/em>, una denominada \u201dRep\u00fablica del trabajo\u201d? Y qu\u00e9 hay entonces de la <em>democracia<\/em> en ese Estado proletario? La cruel realidad del Estado bolchevique que surgi\u00f3 durante Lenin, y despu\u00e9s Stalin, la dictadura <em>sobre<\/em> el proletariado;\u00a0 ese paso hist\u00f3rico espec\u00edfico hacia la forma del capitalismo de Estado, de extracci\u00f3n de plusval\u00eda del proletariado y la acumulaci\u00f3n de capital constituye, no el triunfo del proletariado, sino el triunfo de la contrarrevoluci\u00f3n. En efecto, incluso en la forma de Estado basada en la dictadura del los <em>consejos de trabajadores,<\/em> con delegados electos y <em>revocables<\/em> por los trabajadores que democr\u00e1ticamente los han elegido, el resultado <em>no <\/em>ser\u00e1 la comunizaci\u00f3n mientras que los trabajadores est\u00e9n sujetos a la contabilizaci\u00f3n del\u00a0 tiempo de trabajo y la forma de valor.<\/p>\n<ol start=\"7\">\n<li><strong> Riqueza real contra valor<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>El Capitalismo est\u00e1 basado en la explotaci\u00f3n, en pagar a los trabajadores menos de lo que ellos producen, y guardarse la diferencia, la plusval\u00eda. A primera vista parece que, para dar fin al Capitalismo, ser\u00eda suficiente con devolver la plusval\u00eda que quienes la han producido, para\u00a0 que los trabajadores reciban, individual \u00f3 colectivamente, el valor total del tiempo de trabajo que ellos han realizado. Esto no dar\u00eda fin a la forma de valor, el com\u00fan entendimiento t\u00e1cito del mundo, del trabajo y sus productos, de la gente y las cosas, como valor, cantidad de tiempo de trabajo abstracto. La gente seguir\u00eda produciendo propiedad ( privada \u00f3 estatal), para ser vendida y comprada con dinero de una forma u otra. S\u00f3lo una redistribuci\u00f3n del valor podr\u00eda ser conseguida, mientras que el fundamento de la sociedad capitalista permanecer\u00eda intacto. Sobre esta base, el Capitalismo sobrevivir\u00eda, aunque a trav\u00e9s de crisis y caos.<\/p>\n<p>La redistribuci\u00f3n de la riqueza es el grito de guerra de la izquierda capitalista de hoy. Esta afirma que la crisis econ\u00f3mica es un resultado de la falta de demanda que desaparecer\u00eda si el dinero tomado de los ricos fuera usado para elevar el poder adquisitivo de la mayor\u00eda. Dado que la sobreproducci\u00f3n es un hecho, y que la brecha entre los ricos y los pobres ha crecido a niveles obsenos, este argumento es atractivo. Pero esta basado en un concepto err\u00f3neo de que es lo que es producido y acumulado, un concepto err\u00f3neo del valor.<\/p>\n<p>Por empezar, valor y riqueza real no son lo mismo. La riqueza real no es el objetivo de la producci\u00f3n capitalista. Las mercanc\u00eda tienen que tener un valor de uso concreto, pero este es s\u00f3lo un veh\u00edculo para transmitir el valor abstracto, cuya acumulaci\u00f3n todos los capitalistas est\u00e1n obligados a perseguir. Ese es el objetivo real. La riqueza real es creada solamente en tanto que sirve a este prop\u00f3sito, en tanto que crea nuevo valor, riqueza capitalista. Una redistribuci\u00f3n de la riqueza no cambiar\u00eda esto. No eliminar\u00eda la obligaci\u00f3n de que la producci\u00f3n sea lucrativa, no dar\u00eda fin a la explotaci\u00f3n. La riqueza real seguir\u00eda siendo producida s\u00f3lo en tanto que encarna a la plusval\u00eda, y ser\u00eda sacrificada y gastada con el objetivo de la valorizaci\u00f3n del valor.<\/p>\n<p>En segundo lugar, el valor y el dinero no son lo mismo. Con todo es el dinero, tomado de los ricos o recientemente creado, lo que la izquierda capitalista quiere usar para dar fin a la crisis, para salvar al Capitalismo de s\u00ed mismo. Es cierto que el dinero tiene poder sobre el mundo entero de las mercanc\u00edas, que da acceso a toda la riqueza en la sociedad capitalista, porque puede ser transformado en cualquier otra forma de valor. En su totalidad, el dinero representa el valor como totalidad, las mercanc\u00edas que est\u00e1n circulando tanto como el tesoro, el acopio de toda la riqueza acumulada. En este \u00faltimo, el valor es preservado y crece, pero s\u00f3lo en tanto que permanece conectado, directa \u00f3 indirectamente, con la creaci\u00f3n de nuevo valor. El tesoro total es el banco del capital, que env\u00eda valor a la esfera productiva cuando las ganancias lo indican, y retir\u00e1ndolo cuando caen las ganancias. El valor del tesoro crece, porque el valor que es producido y realizado crece, el tesoro se alimenta del valor producido. No puede crecer por s\u00ed mismo. Por eso una crisis de ganancia en la industria y el comercio conduce a la desvalorizaci\u00f3n del tesoro, de las posesiones en general.<\/p>\n<p>Para evitar esto, especialmente en los \u00faltimos 60 a\u00f1os, el Capitalismo cada vez m\u00e1s ha buscado refugio en la creaci\u00f3n de dinero, ya sea para estimular la producci\u00f3n y el consumo, \u00f3 para estimular el crecimiento del tesoro, apuntalando su \u201dvalor\u201d a pesar de la disminuci\u00f3n de la creaci\u00f3n de la taza de valor en la econom\u00eda real. En otras palabras, se ha mezclado en la olla una creaci\u00f3n masiva de capital ficticio, que no es resultante de nuevo valor sino que es creado de la nada. El dinero ha crecido a un ritmo cada vez m\u00e1s acelerado que \u201dla econom\u00eda real\u201d, esto es, que el valor de las mercanc\u00edas que son realmente producidas y vendidas. Por eso, debe devaluar. Pero eso s\u00f3lo pasa cuando la producci\u00f3n y el consumo son estimulados a pesar de la falta de rentabilidad. El resultado es una inflaci\u00f3n alta, que pone en peligro el valor de la moneda como tal y de todo el tesoro.<\/p>\n<p>Un segundo enfoque ha sido m\u00e1s eficiente: llevando el dinero recientemente creado directamente al capital ( mientras se demanda austeridad al resto de la sociedad), el tesoro ha sido defendido con \u00e9xito. La mayor parte de ese nuevo dinero nunca entra en la circulaci\u00f3n excepto dentro del tesoro mismo. Por eso no causa inflaci\u00f3n ( nuevamente, excepto en el tesoro). Al apuntalar la demanda de bienes financieros, el dinero es esterilizado en los cofres de los bancos centrales y de los bancos privados, en las fortunas de los super-ricos. All\u00ed no hace ning\u00fan bien ( s\u00f3lo una peque\u00f1a parte de esto vuelve a entrar en la esfera productiva) pero tampoco hace ning\u00fan da\u00f1o. Precisamente al no volver a entrar en la circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas, el tesoro oculta la naturaleza ficticia del dinero que es creado sin la creaci\u00f3n de valor correspondiente. El programa de la izquierda capitalista podr\u00eda conseguir lo opuesto y revelar la ficci\u00f3n. Y es sobre esa ficci\u00f3n donde se apoya el Capitalismo. La creencia en que dinero es valor y que el valor es riqueza real. Si esa creencia tambalea, el Capitalismo se viene abajo.<\/p>\n<p>El tesoro debe ser defendido a toda costa porque la creencia en que riqueza\/valor\/dinero pueden ser acumulados interminablemente es esencial para el funcionamiento del Capitalismo. Ser\u00eda incontrolable sin ella. Ante esto se enfrenta la izquierda capitalista cuando llega al poder. Tiene que tragarse sus promesas y actuar como un buen gestor del capital nacional, el protector de su Tesoro. Si se niega, el capital va a huir y su Tesoro va al colapso.<\/p>\n<p>El crecimiento de la brecha entre ricos y pobres, \u00f3 entre los ricos y todo el resto, es una consecuencia de la crisis, no su causa. Refleja la creciente necesidad de defender el valor del Tesoro, cuando la creaci\u00f3n de nuevo valor queda atr\u00e1s. Refleja la necesidad de aumentar la explotaci\u00f3n, de disminuir costos. Refleja la tendencia del valor a retirarse de la producci\u00f3n no lucrativa y huir al Tesoro. Refleja como el valor busca refugios seguros y el miedo de todos los capitales de no serlo.<\/p>\n<p>La lucha por un Capitalismo m\u00e1s justo lleva a un callej\u00f3n sin salida, y es por esto una trampa. El valor tiene su l\u00f3gica de hierro, que no puede ser doblegada a voluntad. La misma creencia en que riqueza=valor=dinero tiene que desaparecer en la pr\u00e1ctica, para que la riqueza real pueda ser liberada y llegar a ser verdadera en su naturaleza social.<\/p>\n<ol start=\"8\">\n<li><strong> El fin del trabajo<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0 <\/strong>Marx y Engels en\u00a0 <em>La Ideolog\u00eda alemana<\/em> (1845) en la discusi\u00f3n sobre el <em>Comunismo<\/em> hablaron sobre las revoluciones previas que s\u00f3lo implican una distribuci\u00f3n diferente del trabajo (<em>Arbeit<\/em>) mientras que la revoluci\u00f3n comunista \u201dsuprime el trabajo\u201d. <a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>En el <em>Capital<\/em> sin embargo, Marx describe el trabajo como \u201dla condici\u00f3n universal para la interacci\u00f3n metab\u00f3lica (S<em>toffwechsel)<\/em> entre el hombre y la naturaleza, la constante condici\u00f3n impuesta por la naturaleza a la existencia humana\u2026\u201d <a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> Es el trabajo, para Marx, una condici\u00f3n trans-hist\u00f3rica del ser humano \u00d3 el trabajo est\u00e1 ligado a formas sociales hist\u00f3ricamente espec\u00edficas basadas en la propiedad privada? Parece imposible concebir la existencia humana sin <em>producci\u00f3n<\/em> y por lo tanto, el Comunismo \u00f3 una comunidad humana conocer\u00e1 la producci\u00f3n y la actividad \u00f3 <em>praxis<\/em> que la sostiene.<\/p>\n<p>Pero la cr\u00edtica del joven Marx a la actividad productiva como trabajo, ahora en la virtualmente universal forma social del trabajo abstracto, sigue constituyendo la base de toda visi\u00f3n del Comunismo. El trabajo abstracto que es la base del Capitalismo conlleva la reducci\u00f3n de diferentes modos de trabajo concreto que producen valor de uso ( cosas \u00fatiles) a trabajo homog\u00e9neo, indeterminado, medido solamente por <em>tiempo<\/em>, el tiempo de trabajo socialmente necesario que toma el producir los bienes. Es ese trabajo abstracto el que es la base de la producci\u00f3n de <em>valor.<\/em> El Comunismo es la abolici\u00f3n del trabajo abstracto como base del ser social. Significa el fin de la valuaci\u00f3n de las cosas y las personas sobre la base del tiempo de trabajo abstracto que contienen \u00f3 producen. Significa el fin del trabajo asalariado, el fin de la monetarizacion de las relaciones sociales, el fin de la sociedad de clases. Significa la abolici\u00f3n de la separaci\u00f3n entre los humanos y sus medios de producci\u00f3n y el producto de su trabajo.<\/p>\n<p>Esto contrasta con la conceptualizaci\u00f3n del Comunismo como \u201dla rep\u00fablica del trabajo\u201d en la cual la clase trabajadora, despu\u00e9s de haber derrocado la ley capitalista, se convierte en la clase dominante. En esa visi\u00f3n, apreciada por el Marxismo tradicional, el trabajo asalariado persiste, pero la clase trabajadora no es m\u00e1s explotada porque la remuneraci\u00f3n del trabajador estar\u00e1 basada en el valor total que su trabajo haya producido. Lejos de abolir el trabajo abstracto y la dominaci\u00f3n del valor, que es la base del <em>Capitalismo, <\/em>y de abolir la condici\u00f3n proletaria sobre la que el modo de producci\u00f3n est\u00e1 basado, tal visi\u00f3n en realidad universaliza la misma condici\u00f3n proletaria, dejando intacta la naturaleza misma del trabajo proletario, y de este modo deja que la forma de valor siga modelando la existencia humana.<\/p>\n<p>Una posterior declaraci\u00f3n de Marx, m\u00e1s detallada, sobre el Comunismo se encuentra en su \u201dCr\u00edtica al programa de Gotha\u201d (1875) en la que esboza su concepci\u00f3n de un estadio inferior y superior del Comunismo. Para Marx, en el estadio inferior del Comunismo, \u201dtal como emerge de la sociedad capitalista\u201d- todav\u00eda marcado por sus formas sociales &#8211; \u201del productor individual recibe de vuelta de la sociedad\u2026exactamente lo que \u00e9l le ha dado (con su trabajo).\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>\u00a0 Como Marx lo admiti\u00f3, \u201dClaramente, el mismo principio funciona aqu\u00ed que el que regula el intercambio de mercanc\u00edas en tanto que es un intercambio de valores equivalentes.\u201d Otra vez, como Marx lo reconoci\u00f3 \u201d\u2026una cierta cantidad de trabajo en una forma es intercambiada por la misma cantidad en otra forma.\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a> Par Marx, entonces, la forma de valor seguir\u00eda rigiendo tanto sobre la producci\u00f3n como la distribuci\u00f3n en el estadio inferior del Comunismo, no obstante cuan diferentes sean sus instituciones pol\u00edticas (por ejemplo, un estado proletario o de los trabajadores). Los trabajadores recibir\u00edan s\u00f3lo el valor que su trabajo directo haya producido. Y, lo m\u00e1s significativo, el trabajador ser\u00eda esclavo, sujeto al <em>reloj<\/em>. El tiempo de trabajo seguir\u00eda determinando la parte para el trabajador de la riqueza social &#8211; y con ello la perspectiva de que el Estado se concentre en la expansi\u00f3n del trabajo excedente incluso en detrimento del trabajo necesario (ese trabajo necesario para la reproducci\u00f3n &#8211; social y f\u00edsica &#8211; de los mismos trabajadores). Para el Marx de \u201dLa Cr\u00edtica del Programa de Gotha\u201d, entonces, ser\u00eda s\u00f3lo en el estadio superior cuando la especie humana podr\u00eda \u201d\u2026cruzar el estrecho horizonte del derecho burgu\u00e9s e inscribir en sus banderas: De cada cual seg\u00fan sus capacidades, a cada cual seg\u00fan sus necesidades!\u201d <a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a> Hasta entonces, la forma de valor, y su \u201dl\u00f3gica\u201d continuar\u00eda rigiendo sobre la existencia humana.<\/p>\n<p>?C\u00f3mo funcionar\u00eda este \u201destadio inferior del Comunismo\u201d? A finales de los a\u00f1os 1920, habiendo enfrentado la derrota de la Revoluci\u00f3n Rusa y ante el inicio de los horrores de la contrarrevoluci\u00f3n Estalinista, la izquierda Germano-Holandesa abord\u00f3 esta cuesti\u00f3n. En sus \u201dPrincipios Fundamentales de la Producci\u00f3n y Distribuci\u00f3n Comunistas\u201d ellos trataron de explicar como se llevar\u00eda a cabo la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n, en una sociedad post-revolucionaria, <em>despu\u00e9s<\/em> de que la revoluci\u00f3n hubiese triunfado. La f\u00f3rmula para la remuneraci\u00f3n de los trabajadores tendr\u00eda que ser un sistema de \u201dbonos de trabajo\u201d, que cada trabajador recibir\u00eda, basado en el <em>tiempo<\/em> de trabajo contabilizado: bonos equivalentes al n\u00famero de horas trabajadas basados en el nivel de trabajo socialmente necesario para la producci\u00f3n de un \u201dart\u00edculo\u201d dado.<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a> Pero esa visi\u00f3n sigue implicando la reducci\u00f3n de todo trabajo a trabajo abstracto (tiempo de trabajo socialmente necesario) y por lo tanto no elimina la forma de valor y la sujeci\u00f3n de la humanidad a sus imperativos. En efecto, esa visi\u00f3n, aparentemente tan radical, arriesga a perpetuar las leyes de funcionamiento del <em>Capitalismo,<\/em> y sus relaciones sociales, aunque en nuevas formas &#8211; potencialmente no menos viciosas. Ni el <em>contenido<\/em> del trabajo realizado, ni su <em>medida<\/em> (<em>tiempo<\/em> de trabajo) van a haber cambiados. Sigue siendo precisamente ese contenido lo que debe ser transformado, tanto como el modo en que es estimada su contribuci\u00f3n o satisfacci\u00f3n de las necesidades sociales y deseos, si es que vamos a escapar de la subordinaci\u00f3n de la humanidad a los imperativos del valor y del <em>trabajo<\/em>. Si la clase capitalista es expropiada, pero la producci\u00f3n y el consumo contin\u00faan siendo regulados por el intercambio de equivalentes, la forma de valor persiste y va a crear v\u00edas de acumulaci\u00f3n y la emergencia de una clase separada para dirigir el sistema de valor. Una revoluci\u00f3n que s\u00f3lo realice el \u201destadio inferior del Comunismo\u201d estar\u00eda cavando su propia tumba. Lo que debe ser inmediatamente abolido es el modo hist\u00f3rico espec\u00edfico en el que el trabajo ha existido en la sociedad capitalista, trabajo abstracto ligado a la contabilizaci\u00f3n del <em>tiempo<\/em> de trabajo, medido por el <em>tiempo de trabajo socialmente necesario<\/em>, sujeto a los <em>dictados<\/em> del reloj.<\/p>\n<p>La Comunizaci\u00f3n <em>no<\/em> es el resultado de un per\u00edodo de transici\u00f3n, al final del cual el Comunismo puede entonces ser establecido. El mismo <em>proceso<\/em> revolucionario implica la abolici\u00f3n del trabajo y de la contabilizaci\u00f3n del tiempo de trabajo. Incluso en medio de los levantamientos revolucionarios, cuando la escasez y el hambre podr\u00edan prevalecer, modos de racionamiento basados en una distribuci\u00f3n equitativa de los bienes de acuerdo a la <em>necesidad <\/em>ser\u00edan preferibles al modo de distribuci\u00f3n basado en el tiempo de trabajo, el cual institucionalizar\u00eda la forma de valor y sus imperativos. S\u00f3lo sobre esas bases los horrores del Capitalismo pueden ser llevados sin peligro al basurero de la historia.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del trabajo habr\u00e1 <em>producci\u00f3n<\/em>, actividad productiva, seguramente, pero no m\u00e1s producci\u00f3n extorsionada por una clase explotadora de una clase trabajadora. Hay una diferencia fundamental entre los modos hist\u00f3ricos espec\u00edficos de <em>trabajo<\/em> del esclavo, del trabajador forzado en la China del per\u00edodo Ming \u00f3 en el antiguo Egipto, de las encomiendas en Latinoam\u00e9rica del per\u00edodo colonial y de la esclavitud en las plantaciones de Am\u00e9rica, tanto como el trabajo asalariado del proletario, por un lado, y, por otro lado, la actividad, el <em>trabajo<\/em>, del cazador, del pescador, del recolector primitivos, del habitante de una comuna de campesinos, del artesano medieval, por muy diferentes que cada uno sea, y lo m\u00e1s importante, que Marx denomin\u00f3 el \u201dindividuo social\u201d de una futura <em>Gemeinwesen<\/em> humana. Esas no son s\u00f3lo distinciones terminol\u00f3gicas entre modos de actividad humana, sino m\u00e1s bien diferencias entre modos, hist\u00f3rica y cualitativamente muy diferentes, de metabolismo entre la humanidad y la naturaleza. La Comunizaci\u00f3n, entonces, implica producci\u00f3n y formas de trabajo <em>m\u00e1s all\u00e1<\/em> del trabajo abstracto.<\/p>\n<ol start=\"9\">\n<li><strong> Por un Renacimiento del Marxismo<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Muchas corrientes pol\u00edticas e intelectuales &#8211; revolucionarias y reaccionarias &#8211; han afirmado ser marxistas. Algunos dicen que el Marxismo es una filosof\u00eda, <em>el<\/em> m\u00e9todo dial\u00e9ctico, \u00f3 una ciencia, un conjunto de instrumentos, incluso un sistema. Entonces ?Qu\u00e9 vamos a hacer de \u00e9l <em>nosotros<\/em>, casi un siglo y medio despu\u00e9s de que Marx public\u00f3 el <em>Capital ?<\/em><\/p>\n<p>El cuerpo de la obra de Marx &#8211; la realidad social en la evoluci\u00f3n del sistema socioecon\u00f3mico capitalista, vista desde la perspectiva del proletariado &#8211; estuvo y est\u00e1 en continuo proceso de desarrollo. Marx comenz\u00f3 su vida revolucionaria con una cr\u00edtica a la filosof\u00eda y no desarrollo ning\u00fan sistema filos\u00f3fico propio; eso hubiera sido un sin-sentido para \u00e9l. Su centro de atenci\u00f3n cambia ante las circunstancias del desarrollo hist\u00f3rico-social: siendo lo m\u00e1s significativo los levantamientos de 1848 en Europa, la Guerra de Secesi\u00f3n en Estados Unidos, la guerra Franco-Prusiana en 1870 y la Comuna de Paris. Su trabajo m\u00e1s sistem\u00e1tico &#8211; su cr\u00edtica a la econom\u00eda pol\u00edtica burguesa &#8211; nos ha dejado un legado importante especialmente con su esclarecimiento de la naturaleza espec\u00edfica de la explotaci\u00f3n capitalista, el hambre voraz del capital hacia la reproducci\u00f3n expandida y las ra\u00edces de las crisis econ\u00f3micas. Al margen de la enormidad de esos aspectos de su trabajo, \u201dmierda econ\u00f3mica\u201d como \u00e9l la describe, son solamente una parte de su contribuci\u00f3n.<\/p>\n<p>Quienes vinieron despu\u00e9s tomaron de \u00e9l y desarrollaron aspectos de su trabajo. Todo lo que sigui\u00f3 en su senda fue afectado, en mayor \u00f3 menor medida, por el hecho de que muchos de sus escritos eran desconocidos y no hab\u00edan sido publicados, lo que a\u00fan sigue siendo el caso. Las interpretaciones de lo que era accesible estaban te\u00f1idas por lo incompleto y por los intereses de los int\u00e9rpretes, quienes pertenec\u00edan a varias escuelas filos\u00f3ficas y que adoptaban diferentes posturas con respecto a los eventos mundiales, a las instituciones que apoyan la dominaci\u00f3n real del capital y lo m\u00e1s importante, a las luchas del proletariado. En sus manos, el \u201dMarxismo\u201d se divide en una multitud de afluentes te\u00f3ricos e ideol\u00f3gicos. No se le puede hacer rendir cuentas a Marx de lo que otros desarrollaron a partir de sus escritos despu\u00e9s de su muerte.<\/p>\n<p>Sin embargo, Marx fue responsable de sus teor\u00edas y las acciones que estas guiaron durante su vida. As\u00ed, su determinismo temprano y las teor\u00edas de los estadios lo llevaron a felicitar a Lincoln por su reelecci\u00f3n incluso mientras la primera guerra industrializada estaba en curso de matar a mas de un mill\u00f3n de proletarios <a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a> En la guerra Franco-Prusiana el cambi\u00f3 de posici\u00f3n, en l\u00ednea con su apreciaci\u00f3n en cuanto a que el resultado acelerar\u00eda el desarrollo del Capitalismo, y por lo tanto la posibilidad de una revoluci\u00f3n proletaria. En sus trabajos tempranos sobre Asia, \u00e9l s\u00f3lo ve\u00eda el progreso siendo llevado adelante por el desarrollo del comercio con Europa y la apertura del mercado mundial, s\u00f3lo posteriormente conden\u00f3 las atrocidades de la penetraci\u00f3n colonial en China, India y en otras partes. \u00c9l tambi\u00e9n cambi\u00f3 su visi\u00f3n de que el \u00fanico motor de los levantamientos sociales era la penetraci\u00f3n del capital europeo, por una perspectiva que reconoc\u00eda el papel de las din\u00e1micas sociales ind\u00edgenas \u00f3 nativas (incluso en el \u201df\u00f3sil viviente\u201d de China). As\u00ed en el transcurso de su vida, su temprana visi\u00f3n uni-linear del desarrollo social madur\u00f3 hacia una perspectiva mucho m\u00e1s multi-linear, pero en el camino podemos identificar muchos errores de criterio.<\/p>\n<p>El legado te\u00f3rico de Marx es, por lo tanto, no m\u00e1s de lo que podr\u00eda haber sido: estudios sistem\u00e1ticos cruciales, valiosas ideas, y algunos errores entre ellos. Esto no es un empeque\u00f1ecimiento sino un reconocimiento de que gran parte de su valioso legado est\u00e1 en su incesante b\u00fasqueda de comprensi\u00f3n, en la concretizaci\u00f3n de la totalidad de su enfoque y en su punto de vista revolucionario. Para sacar provecho de su trabajo se requiere que nosotros hoy consideremos la totalidad de su legado en forma cr\u00edtica y en su contexto hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Marx nos ha dado el arma esencial, la cr\u00edtica apta para desarrollar la teor\u00eda revolucionaria adecuada a las circunstancias del mundo actual en el siglo XXI, al margen del hecho de que \u00e9l no vivi\u00f3 en el siglo XX para ver la trayectoria hist\u00f3rica <em>actual<\/em> de una centuria y para ver m\u00e1s la dominaci\u00f3n real del capital, para ver el infierno que esto ha creado para la humanidad: las org\u00edas de guerras, la amenaza de aniquilaci\u00f3n, los asombrosos niveles de explotaci\u00f3n y un sujeto revolucionario que ha atravesado tales cambios que lo hacen irreconocible para el observador del siglo XIX. Hasta el momento ha habido s\u00f3lo una ola revolucionaria &#8211; y esta no ha ocurrido en las condiciones en que Marx hab\u00eda previsto. Si bien hay mucho por ganar en volver sobre sus pasos a trav\u00e9s del territorio te\u00f3rico del siglo XIX en el que \u00e9l vivi\u00f3, hay mucho m\u00e1s por ganar observando el desarrollo de su trabajo desde la perspectiva aventajada de nuestro siglo XXI.<\/p>\n<p>Ese aventajado punto de observaci\u00f3n incluye perspectivas que nos han llegado, no s\u00f3lo a trav\u00e9s de la experiencia y el conocimiento transmitidos por los pro-revolucionarios, sino tambi\u00e9n a trav\u00e9s de las investigaciones de los estudiosos de humanidades y cient\u00edficos\u00a0 que pueden contribuir a una mayor comprensi\u00f3n de la sociedad y su sujeto revolucionario, el proletariado. La gran cuesti\u00f3n &#8211; como puede el proletariado, nuestro sujeto revolucionario, ante una crisis econ\u00f3mica, asumir la tarea de destruir el Capitalismo y construir el Comunismo &#8211; sigue estando sin respuesta. Si no se avanza en esta cuesti\u00f3n, la perspectiva de un futuro comunista para la humanidad &#8211; en la medida en que se expresa en la teor\u00eda revolucionaria &#8211; va a estar basada en una p\u00eda esperanza, con nuestra salvaci\u00f3n dependiente de una clase de aut\u00f3matas impulsados por la historia.<\/p>\n<p>Las ideas de Marx ofrecen el \u00fanico camino a seguir para responder a la gran cuesti\u00f3n &#8211; pero s\u00f3lo ser\u00e1 fructuoso si nosotros desarrollamos un enfoque marxiano revitalizado, el cual tiene por objetivo aclarar la interacci\u00f3n entre la naturaleza del sujeto revolucionario y la din\u00e1mica del Capitalismo; un enfoque Marxiano que pueda explicar tanto las posibilidades de auto-actividad del proletariado como sujeto revolucionario, como los enormes obst\u00e1culos que enfrenta, el fetichismo de la mercanc\u00eda y la forma de valor, a los que est\u00e1 sujeto por las relaciones sociales capitalistas. Es por eso que necesitamos un <em>renacimiento<\/em> del Marxismo.<\/p>\n<p>En sus \u00faltimos a\u00f1os Marx estaba concentrado en profundizar sobre los nuevos hallazgos de los estudios antropol\u00f3gicos que se fueron ampliando enormemente a finales del siglo XIX y que echan luz sobre las din\u00e1micas sociales en diferentes culturas, creyendo evidentemente que esto podr\u00eda contribuir a hacer avanzar el desarrollo de su teor\u00eda revolucionaria. En su introducci\u00f3n a \u201d<em>Los Cuadernos Etnol\u00f3gicos de Karl Marx<\/em>\u201d, Lawrence Krader concluye diciendo: \u201d Respecto a la sociedad futura, y las lecciones que se pueden sacar del pasado, no obtenemos ninguna gu\u00eda salvo la que nosotros podamos elaborar por nosotros mismos\u201d. Aunque los comentarios de Krader estaban dirigidos hacia un aspecto de la obra de Marx, bien podr\u00edan estar dirigidos al corpus como totalidad, teniendo como leitmotif para un renacimiento del Marxismo: \u201d No obtendremos ninguna gu\u00eda salvo la que podamos elaborar por nosotros mismos.\u201d<\/p>\n<ol start=\"10\">\n<li><strong> Para la organizaci\u00f3n pol\u00edtica <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>El termino \u201dorganizaci\u00f3n pol\u00edtica del proletariado\u201d f\u00e1cilmente evoca m\u00e1s a im\u00e1genes del pasado que a un cuadro del presente y del futuro. Y esas im\u00e1genes del pasado son claramente obsoletas y frecuentemente muy negativas. Entonces ?Porqu\u00e9 siquiera hablar de \u201dorganizaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d?\u00a0 ?Le podemos dar otro contenido positivo a ese t\u00e9rmino hoy en d\u00eda?<\/p>\n<p>En el pasado\u2026<\/p>\n<p>Marxistas de diferentes tipos han apoyado diferentes modelos de organizaci\u00f3n. El t\u00e9rmino \u201dorganizaci\u00f3n pol\u00edtica proletaria\u201d evoca inevitablemente a los partidos socialdem\u00f3cratas y los sindicatos que en el siglo XIX organizaban y educaban a la clase trabajadora, y dirig\u00edan la lucha por reformas, por una jornada de trabajo m\u00e1s corta, limitando el trabajo infantil y de la mujer, etc. El partido era un lugar donde la clase trabajadora estaba organizada, unificada y asum\u00eda su identidad. Si bien eso era posible cuando el Capitalismo ten\u00eda solamente un control formal de la sociedad, durante la dominaci\u00f3n real, cuando ya ha penetrado en todos los poros de la sociedad y absorbe todas las instituciones en la f\u00e1brica de su mercado, este modelo es claramente obsoleto. Los partidos de masas y los sindicatos se han convertido en parte integral del funcionamiento del Capitalismo. Cuando viene la embestida, ellos siempre defienden al capital nacional, su posici\u00f3n competitiva, su necesidad de valorizaci\u00f3n, su necesidad de hacer la guerra.<\/p>\n<p>Otra imagen del pasado es la del Partido Bolchevique, l\u00edder de la Revoluci\u00f3n Rusa. La concepci\u00f3n bolchevique era que el partido, basado en una disciplina de cuadros de pro-revolucionarios profesionales podr\u00eda tomar el poder y dirigir el Estado en nombre de los intereses proletarios. Pero ese Estado r\u00e1pidamente se puso en contra de los consejos de trabajadores y soldados y reprimi\u00f3 a la clase trabajadora. Los Partidos Comunistas, agrupados en la Tercera Internacional, apoyaron, no el movimiento de emancipaci\u00f3n del proletariado, sino los intereses el Estado ruso. Ese modelo de \u201dEstado dominante\u201d, que substituye al proletariado, que toma el control del engranaje mismo del Estado capitalista, obviamente nosotros lo rechazamos.<\/p>\n<p>Tanto \u201dcomunistas\u201d (leninistas) como \u201dsocialistas\u201d (socialdem\u00f3cratas) aspiran a conquistar el Estado, ya sea gradual y legalmente o violentamente, pero en todo caso bajo la direcci\u00f3n del partido, el cual no va a destruir al Estado sino que lo va a conducir mejor. La mentira del \u201dsocialismo en un solo pa\u00eds\u201d reemplazaba al \u201dlos proletarios no tienen patria\u201d del Manifiesto Comunista. Dentro de la Tercera Internacional surgi\u00f3 una oposici\u00f3n s\u00f3lo por parte de fracciones minoritarias de izquierda que continuaban defendiendo una perspectiva revolucionaria y, en consecuencia, internacionalista, y estas fueron consecuentemente expulsadas de la Tercera Internacional.<\/p>\n<p>Si bien ellos ten\u00edan ese fundamento pro-revolucionario en com\u00fan, la Izquierda Comunista ten\u00eda muchos desacuerdos, especialmente sobre la organizaci\u00f3n pol\u00edtica. La divisi\u00f3n fue particularmente grande entre la Izquierda Italiana y la Izquierda Germano-Holandesa. La primera sosten\u00eda, como Lenin, que la revoluci\u00f3n requiere la conducci\u00f3n del Partido. Aunque la mayor\u00eda sac\u00f3 la lecci\u00f3n de la derrotada Revoluci\u00f3n Rusa de que el partido no debe manejar el Estado, ellos insist\u00edan en la necesidad de formar el Partido para que conduzca la lucha. Por otro lado la Izquierda Germano-Holandesa sosten\u00eda que los partidos y los sindicatos eran organizaciones obsoletas del pasado; que el nuevo movimiento de los trabajadores estaba basado en acciones aut\u00f3nomas espont\u00e1neas y deber\u00edan ser conducidas, no por partidos \u00f3 sindicatos, sino por consejos de trabajadores.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, quienes reclaman la herencia de la Izquierda Italiana siguen formando su Partido. As\u00ed como quienes se identifican con la tradici\u00f3n de la Izquierda Germano-Holandesa, en su mayor\u00eda han llegado a la conclusi\u00f3n de que, ya que los trabajadores, de todas maneras, se van a ver forzados por las condiciones objetivas a derrocar al Capitalismo, las organizaciones pol\u00edticas son, en el mejor de los casos, superfluas. Esa posici\u00f3n, que no era defendida por la Izquierda Germano-Holandesa original, pero que no es inconsecuente con su marco de referencia determinista, es conocida como \u201dconsejismo\u201d.<\/p>\n<p>Nosotros rechazamos tanto la formaci\u00f3n de un partido como el consejismo. Las ra\u00edces de esos errores son te\u00f3ricas. Ambos est\u00e1n basados en una comprensi\u00f3n esquem\u00e1tica, fatalmente simplista, del los cambios hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>Y hoy?<\/p>\n<p>En el per\u00edodo de dominaci\u00f3n real del Capitalismo, no s\u00f3lo sobre la econom\u00eda del planeta, sino tambi\u00e9n sobre la vida f\u00edsica, social e intelectual del proletariado, ? Qu\u00e9 contenido le podemos dar al t\u00e9rmino \u201dorganizaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d? Est\u00e1 claro para nosotros que su rol no es educar a los trabajadores, ni conducir sus movimientos, \u00f3 formular sus demandas \u00f3 consignas. Tampoco es ser\u00a0 animadores ni activistas tratando de avivar cada llama, \u00f3 acad\u00e9micos purificando teor\u00edas porque s\u00ed.<\/p>\n<p>Entonces ? Qu\u00e9 es lo que vemos como nuestro rol? En pocas palabras: Desarrollar la teor\u00eda marxista ligada a las perspectivas para una praxis revolucionaria. Una teor\u00eda que rechaza todo tipo de determinismo (\u201dla revoluci\u00f3n es inevitable\u201d), que rechaza toda visi\u00f3n teleol\u00f3gica (\u201del proletariado tiene la misi\u00f3n hist\u00f3rica de llevar a cabo el Comunismo\u201d), una teor\u00eda que revela las condiciones para el cambio revolucionario, es decir, que identifica las pre-condiciones materiales de una posibilidad objetiva ( el derrocamiento del Capitalismo, Comunismo), y las liga al proceso de transformaci\u00f3n del sujeto revolucionario, de la fuerza social que lo puede hacer. Ese proceso no est\u00e1 predeterminado, lo cual es la raz\u00f3n por la que tiene sentido el desarrollo y la propagaci\u00f3n de la teor\u00eda revolucionaria, de otro modo ser\u00eda como echar arena al viento. Sin ese proceso, la posibilidad objetiva de revoluci\u00f3n no significa nada. La conciencia es el factor clave.<\/p>\n<p>Est\u00e1n quienes sostienen que la dura realidad de los horrores del Capitalismo har\u00e1n que la opci\u00f3n por la revoluci\u00f3n sea auto-evidente. Que va a estar claro como el cristal que el Capitalismo est\u00e1 condenado y el Comunismo es la \u00fanica soluci\u00f3n. Desafortunadamente, no es tan simple. Aunque esos horrores son visibles para todos, la forma en que se conectan con la relaci\u00f3n social capital-trabajo, la forma de valor que transforma a todo y a todos en mercanc\u00eda, est\u00e1 oculta en una mir\u00edada de maneras. Estas est\u00e1n encubiertas por ideolog\u00edas, pero tambi\u00e9n por pr\u00e1cticas sociales arraigadas, estas mismas moldeadas por la forma de valor, lo cual impide que la imaginaci\u00f3n colectiva pueda ver m\u00e1s all\u00e1 de la normalidad capitalista. El disipar esta opacidad deber\u00eda ser el objetivo de todas las organizaciones pol\u00edticas pro-revolucionarias.<\/p>\n<p>Justamente porque el proletariado hoy en d\u00eda est\u00e1 m\u00e1s fragmentado y es m\u00e1s diverso de lo que nunca ha sido, as\u00ed tambi\u00e9n lo son las organizaciones pro-revolucionarias. Provienen de diversas bases te\u00f3ricas: El Marxismo, el Anarquismo, la teor\u00eda de la Comunizaci\u00f3n, etc. PI reconoce esa diversidad y trabaja para establecer contactos entre los grupos. Ning\u00fan individuo \u00f3 grupo es due\u00f1o de la verdad.\u00a0 La organizaci\u00f3n pol\u00edtica permite la confrontaci\u00f3n de ideas, las redes de contactos, debates y discusiones de las que podr\u00edan surgir nuevas clarificaciones sobre el Capitalismo y su posible derrocamiento. Organizaciones ef\u00edmeras y organizaciones estructuradas a largo plazo, reuniones ocasionales y debates con regularidad, todas estas expresiones pueden ser valiosas para el desarrollo de una conciencia m\u00e1s clara ante los desaf\u00edos de la actualidad. No buscamos la fusi\u00f3n en una gran organizaci\u00f3n, pero alentamos la comunicaci\u00f3n y la colaboraci\u00f3n entre ellas, y los reagrupamientos cuando tienen sentido.<\/p>\n<p>\u201dHasta ahora los fil\u00f3sofos s\u00f3lo han tratado de entender al mundo de varias maneras, la cuesti\u00f3n es cambiarlo.\u201d (<em>Tesis sobre Feuerbach<\/em>) El comentario de Marx, frecuentemente citado, no significa que la filosof\u00eda est\u00e1 completa y que los trabajadores deben ahora simplemente aplicarla para cambiar el mundo. Significa que la teor\u00eda no es un fin en s\u00ed mismo, que no tiene sentido si no est\u00e1 ligada a la acci\u00f3n que desaf\u00eda al mundo capitalista. La teor\u00eda debe estar all\u00ed donde est\u00e1 la lucha. Por esto, la organizaci\u00f3n pol\u00edtica debe tener como objetivo la participaci\u00f3n activa en las luchas del trabajador colectivo. \u201dParticipar\u201d mejor que \u201dintervenir\u201d: en lugar de hacer intervenciones unilaterales, buscamos la participaci\u00f3n en el di\u00e1logo de resistencia, en el que la teor\u00eda inspira y desarrolla la acci\u00f3n, y es a su vez, inspirada y desarrollada por la acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esas luchas pueden aparecer como huelgas, ocupaciones y levantamientos. Pueden ser movilizaciones masivas \u00f3 pueden ser cuestiones peque\u00f1as en surgimiento. El cuestionamiento del capital y el rechazo de su l\u00f3gica son a\u00fan incipientes. S\u00f3lo en la lucha colectiva, ese cuestionamiento puede conducir a un rechazo del capital, de la forma de valor, de la sociedad de clases, y su reemplazo por una nueva sociedad.<\/p>\n<p>Es en esta lucha en la que PI est\u00e1 comprometida.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> V\u00e9ase, entre otros textos, este folleto de los camaradas de C\u00edrculo de Par\u00eds que dejaron la CCI en el a\u00f1o 2000 <a href=\"http:\/\/cercledeparis.free.fr\/indexORIGINAL.html\">http:\/\/cercledeparis.free.fr\/indexORIGINAL.html<\/a> y nuestra rese\u00f1a en\u00a0 <em>Internationalist<\/em> <em>Perspective <\/em>38.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> . <a href=\"http:\/\/internationalist-perspective.org\/IP\/ip-archive\/ip_27_reference_points.html\">http:\/\/internationalist-perspective.org\/IP\/ip-archive\/ip_27_reference_points.html<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Marxismo Tradicional, frecuentemente presentado como \u201dSocialismo Cient\u00edfico,\u201d constituye la base te\u00f3rica de quienes se designan a s\u00ed mismos como \u201dMarxistas\u201d, primeramente en los partidos Socialdem\u00f3cratas, luego en la Tercera Internacional y posteriormente en la Cuarta Internacional, as\u00ed como tambi\u00e9n en el Estalinismo, por muy diferentes que hayan sido las posiciones pol\u00edticas de esas corrientes. Sus bases han sido un crudo <em>materialismo <\/em>\u00a0filos\u00f3fico, como el propuesto por Engels, base para una explicaci\u00f3n de todos los fen\u00f3menos f\u00edsicos y sociales, un <em>economisismo<\/em> en el cual ideas y posiciones pol\u00edticas son reducidas a una expresi\u00f3n directa de intereses econ\u00f3micos, una visi\u00f3n <em>teleol\u00f3gica<\/em> y <em>determinista<\/em> de la historia, en la cual el Comunismo es visto como el sucesor del Capitalismo, el resultado <em>inevitable<\/em> y el fin de una sucesi\u00f3n <em>necesaria<\/em> de modos de producci\u00f3n. El Marxismo tradicional y la teor\u00eda de Marx son dos cosas diferentes. El primero es usado para controlar y subyugar a la clase trabajadora, el segundo es un instrumento esencial para su liberaci\u00f3n. Tambi\u00e9n hay que se\u00f1alar que la hist\u00f3rica Izquierda Comunista tambi\u00e9n conservaba elementos de ese Marxismo tradicional en su propia teor\u00eda.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> El Capitalismo ciertamente ha creado una unidad, pero es una unidad en separaci\u00f3n. Ha reemplazado los lazos comunitarios por relaciones sociales en las cuales todos somos individuos separados persiguiendo el valor. Aunque el proceso de producci\u00f3n continuamente se hace m\u00e1s social, seguimos siendo competitivos vendedores de nuestra fuerza de trabajo, separados de los medios de producci\u00f3n y de los productos de nuestro trabajo, ante los cuales nos relacionamos como consumidores individuales.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Hiper-industrialiaci\u00f3n es la tendencia a transformar toda actividad humana en producci\u00f3n de valor, caracterizada por los mercados globales interdependientes y la continua aceleraci\u00f3n del circuito total del capital.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Marx, \u201cResults of the Immediate Process of Production,\u201d <em>Capital<\/em>, vol. 1, p. 1035 (Penguin edition)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> \u00a0Con Fordismo, nos referimos a la producci\u00f3n masiva basada en la estandarizaci\u00f3n y la cadena de montaje, trabajando en grandes f\u00e1bricas verticalmente integradas. Esta forma de producci\u00f3n comenz\u00f3 a fines del siglo XIX y tuvo su apogeo en las tres d\u00e9cadas siguientes a la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> \u201cSociology and Empirical Research\u201d en <em>The Positivist Dispute in German Sociology<\/em>, p. 8o<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> Marx, <em>Grundrisse<\/em>, Penguin, 1973, pp. 749-750.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> Marx, \u201cResults\u2026\u201d, op.cit990., p.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> Marx, \u201cResults \u2026\u201d ibid., p. 1040<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> Subjetivaci\u00f3n, una palabra traducida del franc\u00e9s <em>assujetissement<\/em>, usada por Althusser y Foucault para referirse simult\u00e1neamente a la formaci\u00f3n y regulaci\u00f3n del sujeto. El sujeto humano no est\u00e1 pre-formado, como un ser <em>natural<\/em>, que posee una esencia a-hist\u00f3rica, sino m\u00e1s bien, es un ser moldeado hist\u00f3ricamente, un ser sociocultural, cuyas caracter\u00edsticas &#8211; aparte de las biol\u00f3gicas &#8211; son una emanaci\u00f3n de las <em>relaciones<\/em> sociales a las cuales est\u00e1 ligado, y sobre cuyas bases ha sido formado o producido, caracter\u00edsticas que son modificables, transformables por la acci\u00f3n humana \u00f3 <em>praxis<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> Marx y Engels, La Ideolog\u00eda Alemana en Karl Marx y Frederick Engels en <em>Collected Works<\/em>, vol. 5 (New York: International Publishers, 1976), p.52. En una cr\u00edtica al economista alem\u00e1n Friedrich List, el joven Marx dijo \u201dEl trabajo asalariado en su naturaleza misma no es libre, es inhumano, es una actividad no-social, determinada por la propiedad privada y para crear propiedad privada. Por lo tanto la abolici\u00f3n de la propiedad privada va a ser realidad s\u00f3lo cuando sea concebida como abolici\u00f3n del \u201dtrabajo asalariado\u201d\u2026\u201d \u201dBorrador de un art\u00edculo sobre el libro de Friedrich List <em>Das nationale System der politischen Oekonomie<\/em><em>\u201d <\/em><em>en <\/em><em>Marx and Engels <\/em>Collected Works, vol 4 (New York: International Publishers, 1965),\u00a0 pp.278-279).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> Karl Marx, <em>Capital: A Critique of Political Economy<\/em>, vol. 1 (Penguin), p.290.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> Karl Marx, \u201cCritique of the Gotha Programme\u201d en Karl Marx, <em>The First International and After<\/em> (Penguin), p. 346.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\"><sup>[16]<\/sup><\/a> <em>Ibid<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\"><sup>[17]<\/sup><\/a> <em>Ibid.<\/em> p. 347.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\"><sup>[18]<\/sup><\/a> Group of International Communists: \u201cFundamental Principles of Communist Production and Distribution\u201d (1930) <a href=\"http:\/\/www.marists.org\/subject\/left-wing\/gik\/1930\">http:\/\/www.marists.org\/subject\/left-wing\/gik\/1930<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\"><sup>[19]<\/sup><\/a> Sum\u00e1ndose las pol\u00edticas del gobierno federal de los Estados Unidos tales como se expresan en la Ley de Traslado Forzoso de los Ind\u00edgenas, de 1830, que legitima la \u201dlimpieza \u00e9tnica\u201d como medio para crear un \u201dlebensraum\u201d para el desarrollo del capital y la importaci\u00f3n de millones de proletarios de Europa, y que fue forzada por el ejercito de Estados Unidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>INTRODUCCI\u00d3N Desde su inicio, Perspectiva Internacionalista (PI), ha sostenido la importancia de la teor\u00eda revolucionaria porque, en nuestra opini\u00f3n, la revoluci\u00f3n comunista s\u00f3lo puede ser un acto conciente de transformaci\u00f3n social, no algo en lo que la clase obrera tropieza inconscientemente, conducida autom\u00e1ticamente por crisis y calamidades.\u00a0 Pero nosotros tambi\u00e9n creemos que la teor\u00eda revolucionaria &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/internationalistperspective.org\/staging\/3363\/el-mundo-como-lo-vemos-nosotros-puntos-de-referencia\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;EL MUNDO COMO LO VEMOS NOSOTROS: PUNTOS DE REFERENCIA&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[3],"tags":[87],"class_list":["post-299","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-es","tag-espanol"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/internationalistperspective.org\/staging\/3363\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/internationalistperspective.org\/staging\/3363\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/internationalistperspective.org\/staging\/3363\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/internationalistperspective.org\/staging\/3363\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/internationalistperspective.org\/staging\/3363\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=299"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/internationalistperspective.org\/staging\/3363\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/299\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1454,"href":"https:\/\/internationalistperspective.org\/staging\/3363\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/299\/revisions\/1454"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/internationalistperspective.org\/staging\/3363\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/internationalistperspective.org\/staging\/3363\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/internationalistperspective.org\/staging\/3363\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}