{"id":313,"date":"2020-05-28T18:55:19","date_gmt":"2020-05-28T18:55:19","guid":{"rendered":"https:\/\/internationalistperspective.org\/staging\/3363\/?p=313"},"modified":"2021-10-08T10:57:00","modified_gmt":"2021-10-08T10:57:00","slug":"la-naturaleza-humana-en-la-crisis-del-coronavirus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/internationalistperspective.org\/staging\/3363\/la-naturaleza-humana-en-la-crisis-del-coronavirus\/","title":{"rendered":"La naturaleza humana en la crisis del coronavirus"},"content":{"rendered":"<p>La crisis sanitaria mundial es un verdadero revelador de la naturaleza humana y sus contradicciones. Al bloquear parcialmente aspectos fundamentales de la vida social ordinaria, como el trabajo, el contacto humano, el transporte y el ocio, arroja una luz diferente sobre muchas de las ideas, creencias y pr\u00e1cticas en las que se basa el orden establecido. Crea un &#8220;vac\u00edo&#8221; donde los reflejos, los impulsos humanos &#8220;naturales&#8221; salen a la superficie m\u00e1s f\u00e1cilmente, liberados de los numerosos yugos y m\u00e1scaras ideol\u00f3gicos detr\u00e1s de los cuales viven m\u00e1s o menos reprimidos o disfrazados.<\/p>\n<p>Esta crisis tiene muchas caracter\u00edsticas \u00fanicas en comparaci\u00f3n con todas las pandemias del pasado. Entre ellas se encuentra la paralizaci\u00f3n simult\u00e1nea de sectores esenciales de la producci\u00f3n mundial. Pero para el tema en cuesti\u00f3n me gustar\u00eda destacar su car\u00e1cter simult\u00e1neamente planetario y &#8220;wired&#8221;, conectado. A pesar del control y los l\u00edmites impuestos por los estados nacionales, a pesar de las grandes desigualdades que a\u00fan existen entre los pa\u00edses, la gran mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n mundial est\u00e1 conectada al resto de la raza humana por las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n. M\u00e1s de 5.000 millones de personas ten\u00edan un tel\u00e9fono en 2017, de los cuales 3.300 millones de smartphones. (1) Esto da una nueva dimensi\u00f3n a la comprensi\u00f3n de lo que la naturaleza humana puede ser.<br \/>\nNo pretendo aqu\u00ed deducir todo lo que se deriva de esta realidad. Pero es una nueva dimensi\u00f3n que nunca debe ser ignorada.<\/p>\n<p>&#8220;El fondo del aire es solidario&#8221; fue el titular de la portada de un peri\u00f3dico franc\u00e9s el 11 de abril de 2020. La primera observaci\u00f3n que todos hicieron fue la explosi\u00f3n de gestos de solidaridad, de ayuda mutua dondequiera que la pandemia haya golpeado.<br \/>\nLos ejemplos son numerosos y sus formas est\u00e1n en constante desarrollo. La dedicaci\u00f3n y la abnegaci\u00f3n de los trabajadores de la salud se han convertido en un modelo de comportamiento humano. En todas partes se han multiplicado las iniciativas espont\u00e1neas y luego auto-organizadas para agradecerles, alentarles y apoyarles materialmente (fondos de solidaridad en Internet). Los FabLabs, esos lugares gestionados gratuitamente por &#8220;makers&#8221; y que proporcionan m\u00e1quinas controladas por ordenador, han empezado a producir m\u00e1scaras, geles y visores de protecci\u00f3n. En los barrios m\u00e1s desfavorecidos se est\u00e1n desarrollando acciones voluntarias para ayudar a las poblaciones m\u00e1s desamparadas que se encuentran de un d\u00eda para otro sin ning\u00fan ingreso y con ni\u00f1os a los que el cierre de las escuelas a veces les priva de la \u00fanica comida consistente del d\u00eda. Esto se hace a veces en cooperaci\u00f3n con las autoridades locales, pero tambi\u00e9n a veces en abierta lucha contra ellas, como fue el caso del MacDonald de Marsella, transformado por sus empleados y voluntarios en una plataforma de distribuci\u00f3n gratuita de alimentos para los barrios m\u00e1s pobres de la ciudad.<br \/>\nUn gran n\u00famero de columnistas de peri\u00f3dicos y otros comentaristas de noticias han escrito para observar que, contrariamente al pensamiento dominante en el neoliberalismo (&#8220;el hombre es un lobo para el hombre&#8221;), los seres humanos llevan en s\u00ed poderosos impulsos, instintos de empat\u00eda y solidaridad hacia sus semejantes. La naturaleza humana se ha convertido en un tema com\u00fan de reflexi\u00f3n y discusi\u00f3n, entre otras cosas, porque la realidad ha puesto de relieve esa caracter\u00edstica primordial del ser humano: nuestro cerebro est\u00e1 programado para que tengamos placer en ayudar a los dem\u00e1s. Una caracter\u00edstica que se ve constantemente contrariada por la l\u00f3gica de una sociedad que favorece y privilegia la rapacidad y el cada uno por su cuenta, pero una caracter\u00edstica que lleva en s\u00ed misma los medios para hacer a\u00f1icos los cimientos de esta sociedad inhumana.<\/p>\n<p>Pero la naturaleza humana, como sabemos, no se limita a sus tendencias altruistas. La realidad de la crisis del coronavirus tambi\u00e9n ha servido como un recordatorio de los aspectos menos positivos y autodestructivos de nuestra especie. Una especie de la que el bi\u00f3logo franc\u00e9s Jacques Testart pod\u00eda decir: &#8220;Porque el hombre es sobre todo ese animal capaz de aniquilar su propia vida y la de todos los dem\u00e1s, sin siquiera haberlo decidido&#8221;.<\/p>\n<p>Para ilustrar esta realidad tomar\u00e9, entre otros, cuatro comportamientos &#8220;negativos&#8221; que se han manifestado m\u00e1s particularmente durante esta crisis. Comportamientos que compartimos en mayor o menor medida con muchos animales, especialmente con los m\u00e1s inteligentes de nuestros primos simios: la actitud de &#8220;cada uno por su cuenta&#8221;, la tendencia a vivir de forma jer\u00e1rquica, la xenofobia y el uso del mecanismo del chivo expiatorio.<\/p>\n<p><strong>Cada uno por su cuenta.<\/strong> En situaciones de escasez, o de amenaza de escasez, cuando se est\u00e1 convencido de que no habr\u00e1 suficiente para todos, los individuos pueden tender a actuar \u00fanicamente en funci\u00f3n de su propio inter\u00e9s a expensas del de los dem\u00e1s. En los primeros d\u00edas del confinamiento, cuando muchos trataban de acumular reservas de alimentos para una posible escasez futura, se vieron peleas en los supermercados por un \u00faltimo paquete de papel higi\u00e9nico o de espaguetis. Pero eso fue relativamente marginal, por el momento, porque la escasez ha sido limitada. Ese comportamiento ser\u00eda autodestructivo si se generalizara en caso de una escasez m\u00e1s grave.<\/p>\n<p><strong>Comportamientos jer\u00e1rquicos.<\/strong> Estas son las tendencias a aceptar voluntariamente la autoridad de un &#8220;macho alfa&#8221; y sus aliados, o de una hembra dominante y sus parientes en el caso de los bonobos, el estado y los gerentes del sistema en nuestro caso. Pero tambi\u00e9n es la tendencia entre los m\u00e1s poderosos a utilizar cualquier medio para mantener su autoridad. Todo esto se ha manifestado fuertemente en la crisis actual.<br \/>\nEn las situaciones de desastre que sacuden a la sociedad, ya sean &#8220;naturales&#8221;, como un terremoto, o provocadas por el hombre, como la explosi\u00f3n de una central nuclear, los individuos tienden espont\u00e1neamente a buscar la ayuda del Estado y a ponerse bajo su autoridad. Este aparato, en la cima de la jerarqu\u00eda social, que se supone que representa los intereses de la comunidad, es el \u00fanico que dispone de los medios materiales, humanos y organizativos para hacer frente a la situaci\u00f3n.<br \/>\nEn el caso presente, en t\u00e9rminos generales, las poblaciones se sometieron r\u00e1pidamente a las medidas excepcionales impuestas por los Estados. En todas partes los gobiernos se han aprovechado de ello para multiplicar las medidas de control de la poblaci\u00f3n y suprimir las pocas libertades individuales que quedan. Tanto m\u00e1s cuanto que la pandemia lleg\u00f3 en una situaci\u00f3n donde se desarrollaban luchas sociales masivas: Chile, L\u00edbano, Hong Kong, Irak, Argelia, &#8230; Francia.<br \/>\nEl r\u00e9gimen chino, cuyo totalitarismo burocr\u00e1tico es en parte responsable de la expansi\u00f3n inicial de la pandemia (represi\u00f3n durante semanas de las primeras denuncias en Wuhan), trata de presentarse como un modelo por el autoritarismo y el rigor con que gestion\u00f3 la Covid 19. Las medidas de control de la poblaci\u00f3n se ampliaron e intensificaron a niveles sin precedentes, incluyendo el uso de sistemas de reconocimiento facial y de sanciones aplicadas autom\u00e1ticamente por infracciones de las normas estatales.<\/p>\n<p>De manera similar, el presidente Duterte en Filipinas permite a sus fuerzas policiales disparar a las personas que resisten demasiado a las medidas de confinamiento. O el caso de Viktor Orban en Hungr\u00eda, que se aprovecha de ello para concederse a s\u00ed mismo poderes excepcionales por un per\u00edodo de tiempo indefinido.<\/p>\n<p>La crisis econ\u00f3mica que acompa\u00f1a la crisis sanitaria tendr\u00e1 efectos devastadores. No afecta a todas las clases sociales de la misma manera. Algunas estimaciones prev\u00e9n que el n\u00famero de muertes causadas por la miseria inducida por la crisis econ\u00f3mica superar\u00e1 el n\u00famero de muertes debidas a la pandemia, especialmente en los pa\u00edses m\u00e1s pobres. Los ataques a las condiciones de vida de las poblaciones ir\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de la propia pandemia, ya que la crisis econ\u00f3mica no es producto de la pandemia solamente. Mucho antes de la pandemia se acumulaban los signos de otra recesi\u00f3n importante, m\u00e1s grave y destructiva que la de 2008. Los gobiernos tratar\u00e1n de culpar al coronavirus de lo que en realidad es una nueva convulsi\u00f3n debida a las contradicciones y lo absurdo del sistema que manejan y defienden. Pero es poco probable que esto sea suficiente para limitar la movilizaci\u00f3n social que causar\u00e1 el desastre econ\u00f3mico. La combatividad social que retumbaba antes de la pandemia deber\u00eda reanudarse rompiendo con las tendencias a la sumisi\u00f3n voluntaria que impon\u00edan las necesidades sanitarias.<\/p>\n<p><strong>La xenofobia.<\/strong> Entendida como el rechazo del extranjero y de todo lo que viene del extranjero, se ha manifestado de varias formas, la m\u00e1s evidente es el nacionalismo. El nacionalismo se basa en la creencia de que las otras naciones son secundarias o enemigas. &#8220;My country first&#8221; \u2013 Primero mi pa\u00eds.<br \/>\nLa gesti\u00f3n de la crisis, que tiene una dimensi\u00f3n mundial, se ha visto y sigue vi\u00e9ndose constantemente obstaculizada por la incapacidad de los estados a cooperar, atrapados en la defensa de sus propios intereses a detrimento de todos los dem\u00e1s. Algunos ejemplos son particularmente espectaculares, como la retirada de la principal potencia mundial de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud o la incapacidad total de la Uni\u00f3n Europea para conseguir que las 27 naciones que la componen act\u00faen juntas.<br \/>\nLos gobiernos americano y chino compiten entre s\u00ed en un discurso nacionalista xen\u00f3fobo y lo utilizan para sus adoctrinamientos b\u00e9licos.<br \/>\nA otro nivel, la xenofobia contra los chinos o las personas de origen chino se ha producido en algunos pa\u00edses. En Par\u00eds, algunos chinos llevaban un cartel para defenderse que dec\u00eda &#8220;No soy un virus&#8221;.<br \/>\nTodo esto parece tanto m\u00e1s absurdo cuanto que la humanidad tiene hoy, como se dijo al principio de este texto, medios extraordinarios y sin precedentes para informar, comunicar y cooperar a escala mundial.<\/p>\n<p><strong>El mecanismo del chivo expiatorio<\/strong>. A menudo se compagine con la xenofobia, pero tiene sus caracter\u00edsticas espec\u00edficas.<br \/>\nEs una pr\u00e1ctica para desviar la hostilidad latente de un grupo hacia alguien, algo o un grupo de personas. Esto permite tres cosas al mismo tiempo:<br \/>\n&#8211; proporcionar un objetivo para la liberaci\u00f3n de la hostilidad existente;<br \/>\n&#8211; crear o mantener la unidad del grupo permitiendo a sus miembros actuar, odiar, castigar juntos;<br \/>\n&#8211; desviar la responsabilidad de una situaci\u00f3n perjudicial hacia un &#8220;chivo expiatorio&#8221; para ocultar mejor las verdaderas responsabilidades.<br \/>\nEn este caso el virus jug\u00f3 este papel maravillosamente. Los gobiernos lo culpan constantemente de lo que en realidad es producto de la l\u00f3gica capitalista, la codicia y la irracional incompetencia de sus dirigentes.<\/p>\n<p>El ser humano es un animal social, pero tambi\u00e9n es un individuo cuyos intereses no son necesariamente id\u00e9nticos o compatibles con los de los otros individuos, aunque sean miembros del mismo grupo. Toda su existencia se enfrenta a la gesti\u00f3n de la posible contradicci\u00f3n entre lo individual y lo colectivo. La coherencia de cualquier organizaci\u00f3n humana depende de su capacidad para manejar esta contradicci\u00f3n y neutralizar su capacidad explosiva.<br \/>\nEsta contradicci\u00f3n tambi\u00e9n existe en otros animales sociales, especialmente en los chimpanc\u00e9s y bonobos, que son animales particularmente inteligentes con una amplia variedad de personalidades individuales.<br \/>\nEl manejo de esta contradicci\u00f3n explica muchos de los comportamientos individuales y colectivos de estas especies.<br \/>\nA diferencia del cada uno por lo suyo, la jerarqu\u00eda, la xenofobia y el mecanismo del chivo expiatorio son tres medios primitivos, rudimentarios e instintivos para preservar la unidad del grupo y la eficacia a toda costa. Pero es la unidad del grupo a expensas de todos los dem\u00e1s grupos.<\/p>\n<p>La propaganda nazi era perfectamente capaz de utilizar estos impulsos primitivos para soldar la unidad del pueblo detr\u00e1s de su Estado. &#8220;Ein Volk, ein Reich, ein F\u00fchrer&#8221; fue un discurso xen\u00f3fobo al afirmar la prioridad absoluta de &#8220;nuestro pueblo&#8221;. Tambi\u00e9n fue la m\u00e1xima expresi\u00f3n del culto a la jerarqu\u00eda. Se saludaba diciendo: &#8220;\u00a1Heil Hitler!&#8221;, &#8220;\u00a1Salve a nuestro mono alfa!&#8221;<br \/>\nEl antisemitismo complement\u00f3 la trilog\u00eda al permitir la pr\u00e1ctica de buscar un chivo expiatorio para todos los males.<\/p>\n<p>Va a ser despu\u00e9s del per\u00edodo de los confinamientos que las expresiones de la naturaleza humana van a ser m\u00e1s decisivas. La situaci\u00f3n va a ser muy dif\u00edcil. Entonces podremos ver qu\u00e9 lecciones han quedado de la actual cat\u00e1strofe mundial.<\/p>\n<p>Tres lecciones parecen indispensables para un resultado positivo.<\/p>\n<p>Durante la pandemia se critic\u00f3 mucho lo absurdo de haberle dado la prioridad a la &#8220;econom\u00eda&#8221; a expensas de la salud, como lo hicieron todos los gobiernos que durante m\u00e1s de treinta a\u00f1os devastaron los sistemas de salud en nombre de la rentabilidad &#8220;econ\u00f3mica&#8221;. De hecho, es el absurdo del sistema capitalista que condiciona todo a la rentabilidad financiera a expensas de las necesidades humanas m\u00e1s b\u00e1sicas. Esta es la primera lecci\u00f3n: no habr\u00e1 una salida real sin romper con la l\u00f3gica mortal del capitalismo.<\/p>\n<p>La segunda se refiere a la dimensi\u00f3n global de los problemas y, por consiguiente, a la dimensi\u00f3n global de las soluciones para resolverlos. Entender que &#8220;la unidad del grupo&#8221; representa para los humanos la unidad de toda la humanidad, con todas sus diferencias, y con la conciencia de ser un animal social a nivel mundial. Esa conciencia ning\u00fan otro animal la puede poseer.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, pero no menos importante, la certeza de que somos capaces de empat\u00eda, simpat\u00eda, solidaridad activa y auto-organizada con nuestros semejantes &#8211; al contrario de la ideolog\u00eda de un sistema basado en el ego\u00edsmo y la codicia. Est\u00e1 inscrito en nuestros genes. Las m\u00faltiples y variadas formas en que esta realidad se ha materializado durante la crisis actual han quedado, por la fuerza de las circunstancias, confinadas a escalas limitadas. Hay que imaginar lo que se podr\u00eda hacer si, con estas mismas convicciones, el 99% de la poblaci\u00f3n mundial (como dec\u00eda el movimiento Occupy en EEUU en el 2011) se apoderara de todas las palancas de la vida econ\u00f3mica y social, si consiguiera arrebatar el control de los medios de producci\u00f3n, transporte, comunicaci\u00f3n, organizaci\u00f3n, etc. al 1% que gobierna y se beneficia del orden establecido. No s\u00f3lo podr\u00edamos enfrentar con eficacia los nuevos ataques virales que se van a producir, sino tambi\u00e9n, y sobre todo, detener el curso que nos est\u00e1 llevando de forma acelerada a una cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica irreversible. Podr\u00edamos finalmente construir un mundo que por primera vez har\u00e1 de la felicidad humana la meta, la br\u00fajula de nuestra vida social.<\/p>\n<p><strong>Raoul Victor<\/strong>, 3 de mayo de 2020<\/p>\n<p><em>El autor es miembro del grupo de discusi\u00f3n\u00a0 &#8220;Cercle de Paris&#8221; (CdP)&#8217;<\/em><\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><a href=\"https:\/\/www.clubic.com\/pro\/actualite-850479-smartphones-monde-repartition-inegale.html\">https:\/\/www.clubic.com\/pro\/actualite-850479-smartphones-monde-repartition-inegale.html<\/a><\/li>\n<li>\u201cQu\u2019est-ce que l\u2019homme\u00a0?\u201d,<a href=\"http:\/\/jacques.testart.free.fr\/index.php?post\/texte889\">\u00a0http:\/\/jacques.testart.free.fr\/index.php?post\/texte889<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crisis sanitaria mundial es un verdadero revelador de la naturaleza humana y sus contradicciones. 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