Mac Intosh

Nuestro compañero, Mac Intosh, murió el 27 de agosto. Su repentina muerte nos ha conmocionado profundamente. Él ha sido un pilar de Perspectiva Internacionalista desde nuestra fundación en 1985; se lo echa mucho de menos como querido amigo y compañero.

Ante todo y siempre, Mac Intosh fue un militante, un marxista revolucionario para quien la participación en la lucha de clases era todo; hizo muchas contribuciones teóricas valiosas en la vida política del movimiento comunista de izquierda, todas con la perspectiva de fortalecer la participación de los revolucionarios en la lucha de clases.

Sus primeras experiencias políticas fueron moldeadas por el inicio de la Guerra Fría en su adolescencia. Luego fue animado por las crecientes manifestaciones contra la Guerra de Vietnam y, lo más importante, por el auge de la lucha de clases en Europa en 1968 y los años siguientes. Estas orientaciones intelectuales y emocionales le permitieron denunciar tanto a los grandes imperialismos de la Guerra Fría como a los movimientos de liberación nacional que habían surgido en América del Sur, Asia y África y sus ideólogos en Europa Occidental y América del Norte. También lo prepararon para saludar con entusiasmo el auge de la lucha de clases de la clase obrera industrial en Europa, que anunciaba una nueva etapa de conflictos de clases después de décadas de reacción.

A mediados de los años sesenta, se definió como marxista y conoció a otros compañeros que rompían con el izquierdismo. También se familiarizó con las tradiciones del comunismo de izquierda, tan importantes antes y durante la Segunda Guerra Mundial, a partir de las cuales se convenció de la importancia crítica de los límites de clase que separaban los intereses de los trabajadores de los de la clase dominante. En este momento, dos convicciones básicas que debían guiar todo lo demás se encendieron: que el Estado capitalista en todas sus formas tenía que ser destruido y que los límites de clase, trazados con sangre proletaria en las guerras inter-imperialistas y las revoluciones derrotadas, fueran las guías para el análisis y la orientación revolucionaria.

De hecho, tenía un enorme respeto y un fuerte vínculo emocional con las generaciones pasadas de revolucionarios que habían compartido las mismas convicciones, particularmente aquellas de las tradiciones comunistas de izquierda – los militantes del comunismo de izquierda que defendieron la importancia de los consejos obreros y los militantes de Bilán e Internacionalismoque se oponían a las democracias burguesas, así como a los Estados estalinistas y fascistas, antes y durante la Segunda Guerra Mundial, negándose a tomar partido en un conflicto interimperialista. 

En 1969, junto con otros compañeros que compartían los mismos puntos de vista, fundó el grupo que publicó Internationalism en los Estados Unidos, como parte del mismo esfuerzo en Francia con el grupo Révolution Internationale y más tarde, con World Revolution Gran Bretaña.

Para todos estos militantes, el internacionalismo era esencial en todos los niveles. Contribuir a la formación de la Corriente Comunista Internacional en 1974 fue un paso natural para él. Pudo participar en intervenciones en grandes luchas de clases, tanto en Europa como en América del Norte y, lo que es más importante, contribuir significativamente al trabajo teórico en curso, especialmente en relación con el capitalismo de Estado, el desarrollo de la economía de guerra, la geopolítica y el período de transición. Sin embargo, cuando las tensiones organizativas en la CCI llegaron a un punto crítico sobre la organización revolucionaria y su papel, Mac Intosh no dudó en tomar partido en la discusión sobre el “centrismo”, sus repercusiones organizativas y el resurgimiento de la retórica leninista. Después de una amarga y larga discusión, y la expulsión de un número sustancial de compañeros de la conferencia de 1985, él y otros compañeros de varios países se unieron para publicar Perspectiva Internacionalista.

El nuevo grupo se llamó a sí mismo “Fracción Externa de la CCI” (FECCI) porque continuaban defendiendo la plataforma de la CCI, a pesar de que, a su juicio, la organización había traicionado sus propios principios. Rápidamente, sin embargo, su crítica se extendió más allá de la práctica de la CCI hacia su base teórica, y el nombre FECCI fue eliminado. Pero Mac Intosh impulsó a Perspectiva Internacionalista (PI) para ir más allá de la crítica de los errores de la CCI a la crítica del estado de desarrollo de la propia teoría marxista, en contra de la opinión ampliamente aceptada de que el marxismo era una teoría acabada que solo necesitaba ser aplicada. Insistió en la necesidad de que P.I. participara en lo que llamó “un renacimiento del marxismo”. 

Él mismo contribuyó en gran medida a este renacimiento. Alentó al grupo a tomar y utilizar las ideas de Marx en sus obras posteriores, que se hicieron ampliamente accesibles solo en la década de 1970, como “los Grundrisse”, “Resultados del proceso inmediato de producción” (el llamado Capítulo sexto inédito, del primer volumen de El Capital) y otros. Hizo especial hincapié en el concepto de Marx sobre la transición del capitalismo de la dominación formal a la dominación real, que debía proporcionar la base para la comprensión de P.I. de la trayectoria histórica del capitalismo, del desarrollo del capitalismo de Estado, de la incorporación de los partidos y sindicatos reformistas al aparato estatal, de la naturaleza capitalista de la ciencia y la tecnología desarrolladas en el curso del modo de producción capitalista, de la penetración de la relación social capitalista y la ley del valor, no sólo en toda la esfera de la producción, sino también en las esferas de la circulación y del consumo, y la subsunción de todos los aspectos de la existencia humana a los imperativos y la lógica de la producción de valor. Mac Intosh enfatizó la autodestructividad de la dominación real del capitalismo, como inherente al funcionamiento mismo de la ley del valor. Después de estas discusiones dentro del grupo, IP rechazó totalmente la visión del “materialismo histórico” del marxismo tradicional basada en un materialismo mecanicista, un determinismo económico crudo, una filosofía teleológica de la historia basada en leyes que producen automática o inevitablemente el fin del capitalismo y la victoria del proletariado, y que formula una ecuación entre el desarrollo de las fuerzas productivas en sus formas capitalistas y el progreso histórico.

El tiempo transcurrido desde la fundación de la PI ha sido difícil para los marxistas revolucionarios. Hemos pasado por el período más largo entre los levantamientos revolucionarios, y el sistema capitalista global se ha desarrollado y ha experimentado cambios importantes. El optimismo revolucionario posterior a 1968 se ha disipado a medida que evoluciona una nueva realidad de la vida social bajo el capitalismo global. Todos los grupos marxistas han tenido que aceptar esto y no hay duda de que el medio pro-revolucionario ha experimentado un desgaste sustancial. Perspectiva Internacionalista no ha sido inmune a esto. Mac Intosh fue una fuerza impulsora para mantener su enfoque en el debate abierto y la profundización teórica.

El colapso de la Unión Soviética, la Guerra contra el Terror, el colapso financiero del 2008 y el resurgimiento global de las luchas sociales exigieron un análisis más profundo de la economía capitalista global, la geopolítica, la evolución del trabajador colectivo y el sujeto revolucionario. Mac Intosh hizo importantes contribuciones en las discusiones y escritos sobre todos estos temas, como se puede ver en nuestro sitio web. Al mismo tiempo, trabajó con el significado del genocidio, y en particular el Holocausto, con la evolución del ataque destructivo del capitalismo contra la humanidad. IP publicará una colección de sus textos en un futuro próximo.

En las últimas décadas se intensificó su interés en las interpretaciones filosóficas de los problemas sociales. Sin embargo, este interés en ello nunca fue por el tema en sí mismo, como un simple ejercicio intelectual. Siempre sintió curiosidad por los diversos puntos de vista para ver qué ideas podrían revelarse sobre los problemas. Se interesó particularmente en la Neue Marx-Lekture y sus derivados, pero era muy consciente de las opiniones políticas de sus diversos defensores, especialmente en sus puntos de vista sobre el Estado, que, en el análisis de Mac Intosh, es parte integral del modo de producción capitalista. También vio en la teoría de la comunización elementos que podrían contribuir al renacimiento del marxismo, en particular su enfoque en la necesidad de la comunización como parte integral del proceso revolucionario mismo, junto con el rechazo de la positividad del trabajo asalariado, un sello distintivo del marxismo tradicional. La comunización, insistió, colocará a la producción y las formas de actividad más allá del trabajo asalariado y proporcionará las bases sociales de una comunidad humana en la que la forma de valor habrá sido finalmente eliminada. Sin embargo, también criticó intensamente cualquier omisión del papel de la conciencia en la destrucción del capitalismo y señaló que los puntos de vista sobre su inevitabilidad recordaban a Histomat. Todo lo que alcanzó en sus estudios tenía como objetivo el ser añadido al arsenal teórico del marxismo para contribuir a la lucha de clases y al surgimiento del sujeto revolucionario en su lucha contra el capitalismo y toda explotación. En esto nunca renunció a sus convicciones militantes. Murió militante. Y debemos estar orgullosos de ello.

Firme en sus convicciones, Mac Intosh se atrevió a abrir un camino completamente nuevo, embarcándose en la formación de Internacionalism y la CCI. No dudó en abandonar esa organización cuando sus principios fueron traicionados. Analíticamente riguroso y bien articulado, valiente en la polémica, fue amable en su trato con los demás y siempre entusiasmado por alentar el pensamiento crítico. A lo largo de su vida política, Mac Intosh fue nuestro querido y respetado compañero. Echaremos de menos su voz suave y su inextinguible sentido del humor.

Sus compañeros de Perspectiva Internacionalista

Septiembre 2021

Mac Intosh

Our comrade, Mac Intosh, died on 27 August. His sudden death has shocked us profoundly. He has been a mainstay of Internationalist Perspective since our founding in 1985; he will be sorely missed as a dear friend and comrade.

First and always, Mac Intosh was a militant, a revolutionary Marxist for whom participation in the class struggle was all; he made many valuable theoretical contributions to the political life of the left communist movement – all with the perspective of strengthening the participation of revolutionaries in the class struggle.

His early political experiences were shaped by the onset of the Cold War in his late teens. He was then animated by the growing demonstrations against the Vietnam War and, most importantly, by the upsurge in class struggle in Europe in 1968 and the years following. These intellectual and emotional leanings enabled him to denounce both of the major imperialisms in the Cold War and the national liberation movements that had grown in South America, Asia and Africa and their ideologues in Western Europe and North America. They also prepared him to greet enthusiastically the upsurge of class struggle among the industrial working class of Europe which heralded a new era of class conflict following the decades of reaction.

In the mid-sixties, he became a Marxist and met others breaking with leftism. He also became acquainted with the left communist traditions so important prior to and during the Second World War from which he became convinced of the critical importance of the class lines that separated the interests of the workers from those of the ruling class. At this time, two burning convictions were ignited and were to steer everything else: that the capitalist state in all its guises had to be destroyed; and that the class lines, drawn with proletarian blood in inter-imperialist wars and defeated revolutions, were the guides for revolutionary analysis and direction.

Indeed, he had enormous respect for and a strong emotional link with past generations of revolutionaries who had shared the same convictions, particularly those in the left communist traditions – the militants of left communism who defended the importance of workers councils and the militants of Bilan and Internationalisme – who stood against the bourgeois democracies, as well as against the Stalinist and the fascist states before and during the Second World War, refusing to take sides in an inter-imperialist conflict.

In 1969, together with other comrades who shared the same views, he founded the group that published Internationalism in the US as part of the same effort in France with the group Revolution Internationale and later with World Revolution in the UK.

For all these militants, internationalism was essential at every level. Contributing to the formation of the International Communist Current in 1974 was a natural step for him. He was able to participate in interventions in major class struggles in both Europe and North America and, most importantly, contribute significantly to the ongoing theoretical work especially concerning state capitalism, the development of the war economy, geopolitics and the period of transition. However, when organisational tensions in the ICC came to a head about the revolutionary organisation and its role, Mac Intosh did not hesitate to take sides in the discussion of ‘centrism’, its organisational repercussions, and a resurgence of Leninist rhetoric. After a bitter and lengthy discussion, and the expulsion of a substantial number of comrades from the 1985 conference, he and others from several countries joined together to publish Internationalist Perspective.

The new group called itself “External Fraction of the ICC” (EFICC) because it continued to defend the platform of the ICC, even though, in its judgement, the organisation had betrayed its own principles. Soon, however, its critique expanded beyond the practice of the ICC to its theoretical base, and the name EFICC was dropped. But Mac Intosh pushed Internationalist Perspective (IP) to go further, from the critique of the mistakes of the ICC to the critique of the state of development of Marxist theory itself, against the widely accepted view that Marxism was a finished theory that only needed to be applied. He insisted on the need for IP to participate in what he called “a renaissance of Marxism”.

He himself contributed in no small way to this renaissance. He encouraged the group to take up and use the insights of Marx in his later works, which became widely available only in the 1970s, such as “the Grundrisse”, “Results of the Immediate Process of Production” (the so-called sixth, unpublished chapter of volume one of Capital) and others. He put particular emphasis on Marx’s concept of capitalism’s transition from formal to real domination which was to provide the basis for IP’s understanding of the historical trajectory of capitalism, the development of state capitalism, the incorporation of the reformist parties and trade unions into the state apparatus, the capitalist nature of science and technology developed within the course of the capitalist mode of production, the penetration of the capitalist social relation and the law of value, not only in the entire sphere of production, but also in the spheres of circulation and consumption, and the submission of all aspects of human existence to the imperatives and logic of the production of value. Mac Intosh stressed the self-destructiveness of capitalism’s real domination, as inherent in the operation of the law of value itself. Following these discussions inside the group, IP comprehensively rejected the vision of “historical materialism” of traditional Marxism based on a mechanistic materialism, a crude economic determinism, a teleological philosophy of history based on laws that automatically or inevitably produce the end of capitalism and the victory of the proletariat, and an equation of the development of the productive forces in their capitalist forms with historical progress.

The period since the founding of IP has been a difficult one for revolutionary Marxists. We have been through the longest period between revolutionary upsurges, and the global capitalist system has developed and undergone important changes. The revolutionary optimism post-1968 has dissipated as a new reality of social life under global capitalism evolved. All Marxist groups have had to come to terms with this and there is no doubt the pro-revolutionary milieu has experienced a substantial attrition. Internationalist Perspective has not been immune to this. Mac Intosh was a driving force in maintaining its focus on open debate and theoretical deepening.

The collapse of the Soviet Union, the War on Terror, the 2008 financial meltdown, the global resurgence of social struggles demanded deeper analysis of the global capitalist economy, geopolitics, the evolution of the collective worker, and the revolutionary subject. Mac Intosh made major contributions to discussions and writings on all of these issues as can be seen elsewhere on our website. At the same time, he worked on the meaning of genocide, and in particular the Holocaust, in the evolution of capitalism’s destructive onslaught on humanity. IP will publish a collection of his texts in the near future.

Over the last decades his interest in philosophical interpretations of social issues intensified. However, his interest in them was never for its its own sake, simply as an intellectual exercise. He was always curious about the various viewpoints to see what insights into issues might be revealed. He became particularly interested in the Neue Marx-Lektúre and its spin-offs, but was acutely aware of the political views of its various proponents, especially in their views on the state, which, in his analysis, is integral to the capitalist mode of production. Likewise, he saw in communization theory elements that could contribute to the renaissance of Marxism, in particular its focus on the necessity of communization as integral to the revolutionary process itself, together with the rejection of the positivity of labor, a hallmark of traditional Marxism. Communization, he insisted, will instantiate production and forms of work beyond labor and provide the social bases of a human community from which the value-form has been finally expunged. However, he also strongly criticised any omission of the role of consciousness in the destruction of capitalism and pointed out that views concerning its inevitability were reminiscent of Histomat. Whatever he got out of his studies was intended to add to the theoretical armoury of Marxism to contribute to the class struggle and the emergence of the revolutionary subject in its fight against capitalism and all exploitation. In this he never gave up his militant beliefs. He died a militant. And we should be proud of that.

Fierce in his convictions, Mac Intosh dared to open up a whole new path, embarking on the formation of Internationalism and the ICC. He did not hesitate to leave that organisation when its principles were betrayed. Analytically rigorous and articulate, courageous in polemic, he was compassionate in his dealings with others and always eager to encourage critical thought. Throughout his political life, Mac Intosh was our dear and respected comrade. We shall miss his soft voice and his inextinguishable sense of fun.

His comrades in Internationalist Perspective

September 2021

MAC INTOSH

Nous avons la tristesse d’annoncer à nos lecteurs le décès de notre camarade Mac Intosh , le 27 août, a après une très courte maladie.

Sa mort inattendue nous a choqués. Nous écrirons plus sur lui et avons l’intention de préparer une collection éditée de ses écrits.