Sobre la intervención militar estadounidense en Venezuela

Si hubiese que encontrar un eslogan para ilustrar lo que caracteriza la política de los principales países en el mundo actual sería “¡Viva la muerte!”. Se trata para ellos de desarrollar todos los medios, materiales et ideológicos para más carnicerías humanas. Para que las cosas queden claras, el gobierno con el mayor complejo industrial-militar del planeta cambia el nombre de su Department of Defense en Department of War, y al mismo tiempo exige de sus 31 países aliados que aumenten inmediatamente sus gastos militares a 5 por ciento de su PIB, lo que implica a menudo un aumento de 100 por ciento o más. Y estos lo aceptan aplaudiendo… y planificando la reducción de los gastos de sanidad y educación, por ejemplo. “¡Viva la muerte! ¡Muera la inteligencia!” 1
La misma locura destructiva se desarrolla en el cerebro enfermo de los gobiernos del otro lado del planeta, tanto en China, como en Rusia, en Japón o en las dos Coreas.
“¡El capitalismo lleva en esencia la guerra como los nubarrones llevan la tormenta!”, decía con razón Jean Jaurès en 1914.
La reciente intervención del ejercito estadounidense en Venezuela, así como la instalación de enormes fuerzas militares en el Caribe, hace parte del desastre en desarrollo. Lo que motiva al gobierno estadounidense no es una lucha contra el narcotráfico ni un afán de democracia y libertad sino un momento del esfuerzo por combatir el declive de su dominación económica en el mundo y el espectacular desarrollo de la presencia e influencia de China tanto en América Latina como en el resto del mundo. La defensa del dólar como principal moneda del mundo, en particular del petrodolar, hace parte de los motivos de la operación.
En 2024 la Commission of the National Defense Strategy2 publicó un informe que dice claramente que los Estados Unidos se enfrentan a las más peligrosas amenazas desde 1945 y que estas incluyen la de una guerra mayor, China y Rusia siendo los principales enemigos. Una guerra para la cual, si debiese prolongarse y ampliarse a diferentes frentes, el país no está suficientemente preparado, ni a nivel industrial ni a nivel ideológico. “Necesitamos –dice el informe – una mentalidad de guerra”. El gobierno de Trump obedece y ejecuta fiel y brutalmente esas orientaciones.3
Venezuela posee las mayores reservas de petroleo del mundo aunque la mayoría de ellas estén aún sin ser explotadas y compuestas por un crudo muy denso y difícil de explotar y transportar. La producción petrolera venezolana actual es increíblemente baja en relación a lo que fue en el pasado y lo que podría ser.4 Pero, primero, en caso de una guerra generalizada esas reservas podrían ser determinantes en particular para China. Segundo, tanto Rusia como China invirtieron miles de millones de dólares en la industria petrolera venezolana. El reembolso de esas inversiones podría verse interrumpido. Hoy China absorbe más 80 % de las exportaciones del petroleo venezolano como reembolso de esas inversiones (estimadas a 20 000 millones de dólares) y ese reembolso se supone debía durar años. Tercero, desde hace un cuarto de siglo Cuba sobrevive gracias a la importante ayuda petrolera venezolana. Por eso las primeras medidas impuestas por Trump al gobierno de Delcy Rodriguez conciernen el petróleo. Tres objetivos: 1. “Abrir el país a nuestras gigantescas compañias petroleras” (Trump). 2. Entorpecer gravemente las relaciones de Venezuela con China y Rusia. 3. Tratar de ahorcar a Cuba.
Trump pretende justificar la intervención militar como una lucha contra el narcotráfico que “envenena” a los americanos. Es verdad que Venezuela, con sus 2 219 km de frontera porosa con Colombia ha sido, en particular con la llegada de los “chavistas” al poder, un refugio y un aliado (supuestamente “ideológico”) de las guerrillas como las FARC, uno de los mas importantes productores y traficantes de cocaína del mundo. Pero los Estados-Unidos, primer consumidor de cocaína y primer productor de marihuana del mundo alberga gigantescas mafias americanas del narcotráfico. ¿Porque no empezar por barrer en su propia casa? Entre paréntesis, la cocaína que pasa por las redes venezolanas se exporta sobre todo hacia Europa. La que llega a los USA pasa principalmente por el Pacifico y México.
A otro nivel, hay un aspecto no secundario que explica parcialmente el carácter espectacular de la enorme movilización militar en el Caribe: la preparación ideológica de la población americana y de los jóvenes en particular para la guerra. Se trata de la creación de esa “mentalidad de guerra” que exige la Commission of the National Defense Strategy.
¿Que transición?
Mucha gente esperó que al poco tiempo después del secuestro de Maduro todo iba a cambiar, que el millar de prisioneros políticos sería liberado, que los centros de tortura serían cerrados, que los “colectivos” bolivarianos, esos cuerpos para-militares, creados por Diosdado Cabello5, que esos organismos serían desarmados y disueltos, que el control policial generalizado que ejercen desaparecería…
que los millones de venezolanos que huyeron del país podrían empezar a regresar…
Pero por el momento, pocas semanas después del 3 de enero, aparte la “excarcelación” de algunos prisioneros políticos, bajo la presión directa de las autoridades americanas, la realidad no ha cambiado o, peor, en ciertos aspectos ha empeorado. En el “23 de Enero”, un barrio obrero de Caracas considerado un bastión de apoyo al régimen, los “colectivos” han impuesto un toque de queda informal multiplicando la presencia de hombres armados. Después de las seis de la tarde las calles están vacías. En las calles de Caracas los colectivos hacen controles personales, registrando y a veces confiscando teléfonos móviles por contener mensajes que aplauden la captura de Maduro. Lo que domina es una expectativa inquieta y temerosa…
A nivel gubernamental lo que ha cambiado es sobre todo la ausencia del numero uno. Tres personajes aparecen constituir los principales pilares del “nuevo” orden.
1. Delcy Rodriguez, designada por Trump como “presidenta encargada”, juramentada ante la Asamblea Nacional por Jorge Rodriguez, su propio hermano y presidente de esa asamblea. Es una de las personas que más responsabilidades ha ocupado en los gobiernos de Maduro. Pero, desde el 3 de enero, cada día trae nuevas revelaciones sobre el papel activo que tuvo en la preparación y realización del rapto. Trump no cesa de elogiarla y de decir que es “una persona magnífica”. Pocas horas después del ataque, Trump declaró al New York Post que que ella estaba al tanto: “Hablamos con ella muchas veces. Se muestra comprensiva, ella comprende.” En cuanto a su papel a la cabeza del gobierno Trump afirma: “El liderazgo es bueno e inteligente. Estamos trabajando juntos para asegurar que ambos países prosperen en esta nueva era de intercambio comercial”. Con su hermano, hizo rápidamente adoptar por la Asamblea Nacional en primera lectura, una “Reforma de la ley orgánica de hidrocarburos” para facilitar las inversiones de las empresas americanas. Todo eso no le impide repetir que “mi destino no lo decide nadie, sino Dios”, que hay que movilizarse para hacer volver a Maduro y su esposa raptados por una odiosa agresión extranjera, etc.
2. Diosdado Cabello, “ministro de Interior y Vicepresidente de Gobierno para la Seguridad Ciudadana”. Generalmente considerado como el hombre más brutal del chavismo y el más importante después de Maduro. Semanalmente presentaba y sigue presentando un programa televisivo con un título significativo: “Con el mazo dando”. También él, según la agencia Reuters, tuvo discusiones con autoridades americanas meses antes de la operación Maduro, lo que él desmiente rotundamente. Para él, en Venezuela “no ha cambiado nada, aquí sigue la revolución bolivariana… El bombardeo del 3 de enero donde perdieron la vida más de 100 venezolanos…ha consolidado la unión del país.” Aunque afirma su solidaridad con las medidas tomadas por el gobierno, a pesar de ser “el hombre que controla los fusiles”, como dice el Wall Street Journal, no ha tomado medidas para desarmar los colectivos ni actuar por un apaciguamiento de los elementos mas hostiles a la nueva política. “Cabello must go!” dice el influyente órgano de prensa americano.
3. Vladimir Padrino, ministro de Defensa y jefe del ejercito, aunque más discreto, es el tercer pilar del gobierno actual. Es él que hasta ahora asegura el indispensable control de la jerarquía militar. El 19 de enero anunció una “revisión completa” de las fuerzas militares para la defensa del país tras “la agresión imperialista sin precedentes” y para estar mejor preparadas para una eventual en el futuro.
Los tres hacen parte de los funcionarios sancionados por la Unión Europea el 25 de junio de 2018, con sus activos congelados y una prohibición de viajar por “socavar la democracia y el estado de derecho en Venezuela”. Delcy Rodriguez estuvo al origen de lo que fue llamado el “Delcygate” por haber transportado a España en enero de 2020 104 barras de oro por 68 millones dólares. Los dos hombres son acusados de narcotráfico por la justicia estadounidense que, desde enero 2025, ofrece 25 millones de dólares por la captura de Cabello y 15 millones por la de Padrino.
La duplicidad, el doble juego de estos personajes ilustran las grotescas paradojas que caracterizan la situación en Venezuela pocas semanas después de la intervención estadounidense.
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Hay quien dice que finalmente la intervención americana fue un fracaso puesto que los jefes chavistas, los generales del ejercito y demás acusados de narcotráfico siguen libres y en el poder.
Pero en realidad la situación contradictoria actual fue prevista por las autoridades que prepararon y realizaron la intervención.
Hace pocos días, Marco Rubio, Secretario de Estado de Trump (y propuesto por este como futuro presidente de Cuba) declaró: “Nos parece que estamos avanzando de una forma muy positiva”. Según él, hay una estrategia con tres fases para el futuro de Venezuela bajo la tutela de Washington: 1. estabilización, 2. recuperación y reconciliación, 3. transición política.
Pero ¿como realizar esa primera fase de “estabilización”? La preocupación mayor fue evitar que el inevitable enfrentamiento con los chavistas degenere violentamente en acciones armadas abiertas y violentas abriendo la posibilidad de un principio de guerra civil. La idea fue de obligar una parte de los chavistas en el poder a gestionar ellos mismos una estabilización de la situación. Es por ello que, por ejemplo, a los que pedían que María Corina Machado, principal figura de la oposición, fuese puesta al poder inmediatamente, Trump respondió que ella no era la persona adecuada pues no disponía de suficiente “respeto y apoyo” … presumiblemente en el ejercito y en los colectivos.6
Pero ¿hasta que punto se puede decir que se realizará una “estabilización”?
Políticamente y oficialmente los responsables chavistas multiplican los llamados a la paz y a la “unidad” del pueblo venezolano. Pero poco ha cambiado en la practica de la vida social. En ciertos aspectos a empeorado. La liberación de los presos políticos se realiza. Vale la pena recordar que Trump declaró hace poco que el había decidido proceder a una segunda operación militar pero que la había cancelado al ver que el gobierno había empezado a excarcelar los prisioneros políticos. Cabello pretende que esa liberación responde a una decisión tomada antes de diciembre por Maduro y que hace parte de un proceso de “reconciliación nacional”. Pero se lleva a cabo muy lentamente. Las familias de los presos duermen a menudo frente a las cárceles esperando. Las excarcelaciones son hechas bajo condiciones: no hablar de las condiciones de encarcelamiento, no hacer declaraciones políticas… ¿Hasta adonde ira ese procedimiento?
Aparentemente el gobierno norteamericano está confiado y prepara la reapertura de su embajada en Caracas. Hace poco aterrizó un gran avión americano lleno de material para reinstalarla.
En todo caso, los chavistas que se han pasado al “otro lado” deberían mediar sobre la famosa cita del viejo secretario de Estado americano, Kissinger: “Ser enemigo de Estados Unidos es peligroso, pero ser amigo es fatal”.
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Lo que demuestra la realidad venezolana, una vez más, es que la única manera de escapar a las tenazas del ¡Viva la muerte! guerrero y de las dictaduras de tipo chavista o “democráticas”, es el difícil camino de la conquista revolucionaria e internacional del control de nuestra vida social.
Raoul Victor
24 de enero de 2026
Raoul Victor, quien creció en Venezuela, es un antiguo militante del movimiento comunista de izquierda y amigo de Internationalist Perspective. Su sitio web se encuentra AQUÍ.
NOTAS
1 . Atribuido al general José Millán Astray, pilar del franquismo, en una asamblea el 12 de octubre de 1936, en respuesta a Miguel de Unamuno que ha condenado el reciente “alzamieno” con la famosa fórmula :”Venceréis, pero no convenceréis!”.
2 . Se trata de un organismo “independiente”, compuesto por expertos de los dos partidos, Republicano y Demócrata, creado en 2022 por el Congreso, que tiene como función realizar una auditoría objetiva de la estrategia del Department of Defense y de las cuestiones de seguridad en general.
3 . La brutalidad del imperialismo estadounidense no es nueva, aunque alcance hoy niveles particularmente espectaculares. Hace apenas poco más de tres años el presidente Biden no vaciló en anunciar y hacer destruir los gasoductos que alimentaban la industria alemana y europea con el gas ruso y obligar los países europeos a comprar el gas estadounidense mucho más caro.
4 . En 2003, como acto de represión después de una importante huelga por parte de la empresa nacional PDVSA, Chavez procedió al despido de cerca de 20 000 empleados. La mayoría eran ejecutivos, ingenieros y técnicos cualificados. Poco después fueron integrados masivamente miles de empleados políticamente escogidos pero sin experiencia, entre los cuales militares. Las consecuencias a nivel de incompetencias y descuido, junto a la corrupción crónica fueron desastrosas.
5 . Inspirados por los Comités de Defensa de la Revolución de Cuba, ejercen un estricto control de la población en particular en los barrios populares. Son sistemáticamente utilizados para atacar con motorizados las concentraciones o manifestaciones contra el gobierno.
6 Corina Machado, la premio nobel de la paz, figura principal de la oposición al régimen chavista, es un personaje hambriento de poder. Sabiendo que Trump soñaba con obtener el nobel que le fue otorgado a ella, decidió compartirlo con él y traerle a la casa blanca su medalla. Machado, verdadera fanática del personaje, se hace cómplice de quien durante dos años ha estimulado, apoyado y procurado todas las armas necesarias para el espantosos e infame genocidio de la población en la franja de Gaza, el hombre que hoy procede a una despiadada guerra contra los trabajadores inmigrados en su país. Trump le dio las gracias y declaró a la prensa que ella era “una gran mujer!” y que habría que ver como asociarla al actual proceso de transición. Según las encuestas de opinión sería la ganadora de eventuales elecciones presidenciales – la tercera etapa del plan de Rubio.
